KFAR RUMMAN, LÍBANO — Ataques israelíes dejaron al menos 12 muertos, incluidos dos niños, en esta localidad del sur libanés, según el Ministerio de Salud. La jornada profundizó la tensión con Hezbollah pese al alto el fuego acordado en junio.
Ataques israelíes contra Kfar Rumman, en el sur de Líbano, dejaron al menos 12 muertos, incluidos dos niños, este lunes 7 de septiembre, según el balance actualizado del Ministerio de Salud libanés recogido por Reuters y Associated Press. Los bombardeos se produjeron después de varios días de creciente violencia y pese al alto el fuego alcanzado en junio entre Israel y Hezbollah.
Associated Press informó además que entre los fallecidos había cuatro mujeres. Uno de los ataques alcanzó un edificio, mientras otro impactó un vehículo y mató a un paramédico. Hubo también personas heridas, entre ellas niños.
El balance evolucionó durante la jornada. Una comunicación inicial del Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud reportó nueve muertos y 13 heridos en dos ataques en Kfar Rumman: ocho fallecidos por el impacto contra una vivienda y un paramédico muerto en el ataque contra un automóvil. Posteriormente, el balance difundido y recogido por Reuters y AP ascendió a 12 muertos.
La diferencia es relevante editorialmente: muestra que el número de víctimas fue actualizado a medida que avanzaron las labores de emergencia, por lo que la cifra de 12 corresponde al balance más reciente disponible al momento de esta publicación.
Israel afirma que buscaba impedir un traslado de armas de Hezbollah
Las Fuerzas de Defensa de Israel dijeron que sus ataques estaban dirigidos contra miembros de Hezbollah relacionados con el traslado de armas hacia Kfar Rumman. Reuters reportó que el ejército israelí sostuvo además que había adoptado medidas para reducir daños a civiles.
Associated Press informó que Israel vinculó las operaciones con ataques previos de drones de Hezbollah contra sus tropas.
Esas afirmaciones corresponden a la versión del ejército israelí y no establecen por sí mismas la condición de las personas fallecidas.
El ataque contra el edificio ocurrió durante horario escolar y no estuvo precedido por una advertencia de evacuación, según Reuters. La agencia señaló además que otro ataque con dron mató a un paramédico.
El Ministerio de Salud libanés, en su comunicado inicial, afirmó que entre las víctimas y heridos había paramédicos, niños y mujeres, y acusó a Israel de graves violaciones del derecho internacional humanitario. Esa última afirmación representa la posición oficial de las autoridades libanesas; una determinación jurídica independiente requeriría investigar las circunstancias concretas de los ataques.
Los ataques se intensificaron durante los días previos
La violencia del lunes no constituye un episodio aislado.
Un día antes, el domingo 6 de septiembre, siete personas, incluidas dos mujeres, murieron en ataques israelíes en el sur de Líbano, según el Ministerio de Salud libanés citado por Reuters. Israel dijo que había respondido a ataques de drones de Hezbollah contra zonas ocupadas por sus fuerzas.
El viernes 4 de septiembre, otros ataques israelíes habían causado tres muertos y 23 heridos, de acuerdo con las autoridades sanitarias libanesas. Hezbollah había lanzado previamente un ataque con dron contra soldados israelíes, según las fuerzas israelíes.
En conjunto, los episodios muestran una secuencia de ataques y contraataques que ha incrementado la presión sobre el acuerdo destinado a contener el conflicto.
La zona de Ali al-Taher se convirtió en el principal foco militar
Una parte importante de la tensión se concentra alrededor de la estratégica cresta de Ali al-Taher, situada en el sur de Líbano y próxima a Nabatiyeh.
Israel anunció el 4 de septiembre que había expulsado a combatientes de Hezbollah de túneles situados bajo esa zona. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, sostuvo que las fuerzas israelíes habían despejado la infraestructura subterránea, mientras Hezbollah no realizó inmediatamente comentarios sobre esa afirmación, según Reuters.
La posición tiene importancia militar por su elevación y por la infraestructura que Hezbollah habría desarrollado bajo el terreno. Reuters la describió días antes como uno de los puntos más disputados de la confrontación entre Israel y el grupo libanés.
Associated Press también documentó enfrentamientos recurrentes alrededor de Ali al-Taher y señaló que Israel había reivindicado “control operacional” sobre el área, aunque el alcance exacto de ese control continuaba en disputa.
La cercanía de Kfar Rumman con este frente ayuda a explicar por qué la zona ha registrado una concentración creciente de operaciones militares.
El alto el fuego de junio afronta una prueba cada vez mayor
Los nuevos ataques ocurren pese al acuerdo alcanzado en junio para contener los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah.
Reuters señala que el ejército israelí continúa operando dentro de lo que ha declarado una zona de seguridad en el sur de Líbano, mientras los ataques y respuestas de Hezbollah han persistido pese al entendimiento.
Associated Press describe el acuerdo como un marco respaldado por Estados Unidos que contempla la retirada israelí del sur libanés a cambio del desarme de Hezbollah. El grupo libanés ha rechazado cumplir esa exigencia en los términos planteados.
Por ello, hablar de un alto el fuego vigente no significa que las hostilidades hayan desaparecido. Los acontecimientos de los últimos días muestran que ambas partes continúan recurriendo a acciones militares y que algunos de los elementos centrales del acuerdo permanecen sin ejecutar.
Más de 4.300 personas han muerto en Líbano desde marzo
La escalada actual forma parte de un conflicto mucho más amplio.
Según autoridades sanitarias libanesas citadas por Reuters, más de 4.300 personas han muerto en Líbano desde que comenzaron las hostilidades en marzo, entre ellas más de 250 niños y 130 trabajadores sanitarios.
Los combates se intensificaron después de que Hezbollah lanzara ataques contra Israel en respaldo de Irán tras las operaciones israelí-estadounidenses contra ese país. Desde entonces, Líbano quedó incorporado a una confrontación regional más amplia.
El contexto regional sigue siendo especialmente volátil. Este mismo lunes, Irán advirtió que podría atacar intereses energéticos estadounidenses en el Golfo si Washington volvía a golpear activos iraníes, después de nuevos enfrentamientos que también presionaron al alza los precios internacionales del petróleo.
Días antes, funcionarios informaron a Reuters que Teherán había advertido a Estados Unidos sobre una posible respuesta contundente ante una ofensiva israelí contra Ali al-Taher.
Esto no demuestra que los ataques de Kfar Rumman formen parte de una operación coordinada con los demás frentes regionales, pero sí sitúa la escalada entre Israel y Hezbollah dentro de un escenario de tensión simultánea entre Israel, Estados Unidos, Irán y distintos grupos aliados de Teherán.
El siguiente indicador será la continuidad de los ataques
La evolución inmediata dependerá de si Israel mantiene la intensidad de sus operaciones en Kfar Rumman, Nabatiyeh y los alrededores de Ali al-Taher, y de si Hezbollah responde con nuevos drones, cohetes u otras acciones militares.
También será necesario observar si el balance de 12 muertos vuelve a modificarse, debido a que las autoridades sanitarias actualizaron las cifras durante el lunes.
El punto central para los esfuerzos diplomáticos será determinar si las hostilidades permanecen circunscritas al actual ciclo de ataques y represalias o si las partes abandonan de facto los límites del acuerdo alcanzado en junio.
