SAN FRANCISCO, ESTADOS UNIDOS — Liquid Network permanecía afectada por un incidente que permitió retirar unos 4.000 BTC de su billetera federada. Alrededor de 3.400 BTC ya fueron devueltos después de que Blockstream informara que los nodos del puente habían sido corregidos.
El incidente de seguridad que afectó a Liquid Network, una red construida sobre la tecnología de Bitcoin, cambió sustancialmente durante el lunes 7 de septiembre: la persona o grupo que retiró cerca de 4.000 bitcoins de las reservas de la federación devolvió aproximadamente 3.400 BTC, cerca del 85% de los fondos inicialmente involucrados.
La actualización obliga a matizar la información inicial, según la cual unos US$320 millones permanecían fuera del control de la federación. Tras la devolución, unos 598,5 BTC, valorados por The Block en aproximadamente US$47,3 millones, continuaban en la billetera controlada por quienes ejecutaron la operación.
El episodio comenzó el domingo 6 de septiembre, cuando Liquid informó de un incidente en el que aproximadamente 4.000 de los cerca de 4.200 BTC mantenidos en una billetera de la federación habían sido retirados. Reuters reportó que la red suspendió nuevas transacciones como medida de precaución y que Liquid describió inicialmente a los responsables como supuestos white-hat hackers o hackers de sombrero blanco.
La expresión no equivale a una determinación jurídica sobre lo sucedido y debe entenderse únicamente como la caracterización utilizada en las comunicaciones relacionadas con el incidente.
Una vulnerabilidad en Elements aparece como origen técnico del incidente
La información conocida hasta ahora apunta a un problema distinto del robo convencional de claves privadas.
Según SideSwap, citado posteriormente por The Block, un usuario envió 4.000 L-BTC a su servicio de peg-out. Los tokens fueron destruidos mediante una autorización válida y la federación terminó entregando 3.996 BTC a una dirección de Bitcoin. Blockstream determinó posteriormente que los L-BTC utilizados habían sido creados mediante un fallo en Elements, el software sobre el que funciona Liquid, según la explicación divulgada por SideSwap.
Esto resulta especialmente relevante porque Liquid sostuvo que la Peg-out Authorization Key de SideSwap utilizada en el proceso no había sido comprometida. SideSwap también afirmó que sus sistemas y su clave de autorización no fueron vulnerados.
La documentación oficial de Liquid explica que Elements constituye la base tecnológica de esta sidechain. Liquid funciona con una federación cuyos nodos denominados functionaries cumplen, entre otras, funciones de firma de bloques y custodia del bitcoin mantenido por la red. Los llamados watchmen gestionan los BTC de la federación, mientras que las Peg-out Authorization Keys forman parte del mecanismo utilizado para autorizar salidas de bitcoin.
Esa arquitectura permite entender por qué la afirmación de que las claves no fueron comprometidas no descarta por sí misma una vulnerabilidad grave: el problema investigado estaría relacionado con el software y la creación de L-BTC que después fueron procesados por el mecanismo normal de salida.
Los responsables condicionaron la devolución a que se corrigiera el fallo
La evolución posterior ofrece otro elemento poco habitual. La persona o grupo detrás de la operación se comunicó con Blockstream mediante mensajes incorporados a transacciones de Bitcoin, de acuerdo con el seguimiento publicado por The Block.
Uno de esos mensajes pidió primero corregir el fallo y garantizar que los nodos estuvieran actualizados antes de devolver los fondos. Blockstream respondió mediante un mensaje firmado con PGP indicando que los nodos del puente habían sido corregidos y que era seguro devolver los bitcoins. Posteriormente se transfirieron aproximadamente 3.400 BTC a la dirección de la federación.
El resultado reduce de forma considerable la exposición económica inmediata respecto de los US$320 millones reportados inicialmente, pero no cierra el incidente. Permanecen fuera de la federación alrededor de 598,5 BTC, según el último seguimiento disponible utilizado para esta publicación.
Cálculo de la redacción basado en los datos reportados por The Block: 3.400 BTC devueltos sobre aproximadamente 4.000 BTC retirados equivalen a cerca del 85% de la cantidad inicialmente involucrada.
La suspensión muestra la diferencia entre Bitcoin y la infraestructura de Liquid
El incidente no significa que la red principal de Bitcoin haya sido vulnerada.
Liquid es una sidechain de producción construida con Elements y diseñada para funciones como transacciones confidenciales, emisión de activos y aplicaciones financieras. Su funcionamiento depende de una estructura federada diferente del mecanismo de consenso de Bitcoin.
Cuando se conoció el incidente, los nodos del puente fueron deshabilitados y se suspendió la actividad de la red. También se pidió a plataformas de intercambio que interrumpieran temporalmente depósitos y retiros de L-BTC.
La documentación técnica oficial explica que Liquid necesita al menos dos tercios de sus firmantes de bloques para continuar generándolos. Si un tercio o más de los functionaries queda fuera de servicio, la cadena deja de producir bloques hasta recuperar el quórum.
Por ello, la suspensión debe entenderse como una interrupción de la infraestructura de Liquid y no como una paralización o vulneración del protocolo base de Bitcoin.
El incidente pone bajo examen el respaldo de L-BTC
El caso también afecta una pieza esencial del funcionamiento económico de Liquid: L-BTC, la representación de bitcoin utilizada dentro de la red.
El registro oficial de activos de Liquid identifica L-BTC como Liquid Bitcoin, mientras que la documentación técnica describe el proceso mediante el cual los usuarios pueden mover valor entre Bitcoin y Liquid.
Antes del incidente, la billetera afectada mantenía aproximadamente 4.200 BTC, según Liquid citado por Reuters. El retiro de unos 4.000 BTC representó, por tanto, la mayor parte de esos fondos.
La devolución posterior de 3.400 BTC modifica de manera importante ese panorama, pero deja preguntas abiertas sobre la vulnerabilidad que permitió generar los L-BTC utilizados en la operación, las medidas necesarias para impedir que el procedimiento se repita y el tratamiento definitivo de los aproximadamente 598,5 BTC que todavía no habían sido devueltos en la última actualización consultada.
Qué falta por confirmar tras la devolución de los 3.400 BTC
La información disponible permite establecer que ocurrió un retiro extraordinario, que Liquid detuvo su actividad, que el mecanismo pasó por SideSwap, que las organizaciones involucradas niegan un compromiso de las claves señaladas y que una parte mayoritaria de los bitcoins fue posteriormente devuelta.
Sin embargo, todavía será necesario conocer un informe técnico completo de Blockstream o de la Liquid Federation que detalle la vulnerabilidad, su alcance, cuándo fue introducida, qué versiones de Elements resultaron afectadas y qué medidas adicionales se aplicarán.
También queda pendiente determinar el destino de los aproximadamente 598,5 BTC restantes y las condiciones exactas para el restablecimiento completo de todos los servicios afectados.
Hasta que exista esa documentación, calificar definitivamente el episodio como un ataque malicioso, una investigación de seguridad autorizada o alguna categoría jurídica específica iría más allá de los hechos públicamente verificados.
