LIMÓN, COSTA RICA — Banano verde, leche de coco y especias se combinan en el guabul, una preparación que conserva parte de la diversidad culinaria del Caribe costarricense.
El guabul, también descrito como una crema o atol, es una de esas recetas en las que los ingredientes cuentan una historia. Su base de banano verde o, en algunas variantes, fruta de pan, se mezcla con coco para obtener una preparación espesa cuyo consumo está documentado dentro de la cocina caribeña de Costa Rica. Una referencia académica de la Universidad de Costa Rica lo incluye entre las preparaciones de la región como un “atol de banano verde o de fruta de pan”.
La receta volvió a escena recientemente de la mano del chef Anthony McNish, quien presentó una versión elaborada con banano verde, leche de coco, leche, canela, nuez moscada, leche evaporada y leche condensada. La preparación muestra cómo una receta tradicional puede mantenerse vigente mientras incorpora ingredientes y formas de consumo contemporáneas.
Una receta de banano, coco y especias
La versión presentada por McNish utiliza entre 12 y 15 bananos verdes previamente cocidos, un litro de leche de coco, un litro de leche, una cucharada de canela molida, una cucharada de nuez moscada, dos tazas de leche evaporada y dos tazas de leche condensada. Se agrega azúcar al gusto y una pizca de sal.
Los bananos deben cocinarse hasta alcanzar una textura que permita integrarlos con los demás ingredientes. Después se incorporan las leches y las especias hasta conseguir una mezcla uniforme y cremosa. El dulzor puede ajustarse al gusto.
La leche de coco tiene un papel central: además de aportar sabor y textura, conecta el guabul con una cocina regional en la que el coco aparece de manera recurrente. El Sistema de Información Cultural de Costa Rica documenta, por ejemplo, su presencia en preparaciones tradicionales de Limón como el rice and beans.
Ingredientes de la versión de Anthony McNish
- 12 a 15 bananos verdes cocidos.
- 1 litro de leche de coco.
- 1 litro de leche.
- 1 cucharada de canela molida.
- 1 cucharada de nuez moscada.
- 2 tazas de leche evaporada.
- 2 tazas de leche condensada.
- Azúcar al gusto.
- 1 pizca de sal.
Una tradición que refleja la diversidad del Caribe costarricense
Hablar del guabul también permite observar que la cocina caribeña de Costa Rica no procede de una sola tradición. Una investigación de la Universidad Nacional señala que esta preparación es menos común en el Caribe Sur que en el norte y vincula su presencia septentrional con influencias afroindígenas y misquitas procedentes de Nicaragua y Honduras. En el Caribe Sur, en cambio, la migración jamaiquina tuvo un peso mayor en el repertorio culinario.
Ese matiz ayuda a situar el guabul dentro de la gastronomía costarricense sin reducir la riqueza cultural de Limón a una sola herencia. En la provincia conviven recetas, ingredientes y técnicas asociadas a distintas corrientes afrocaribeñas, indígenas y centroamericanas.
El Ministerio de Cultura y Juventud también mantiene recursos dedicados a preservar y difundir la cocina de Talamanca, entre ellos el recetario Sabores de Talamanca, desarrollado a partir de un proyecto sobre comidas afrocaribeñas y bribris. La iniciativa refleja el papel de la cocina como vehículo de transmisión cultural entre generaciones.
Así, preparar guabul no es solamente combinar banano y coco. Es acercarse a una de las expresiones de un Caribe costarricense cuya identidad gastronómica se ha construido mediante encuentros culturales, productos tropicales y saberes que continúan pasando de una cocina a otra.
