Canadá impondrá aranceles de hasta 50 % a unos 700 productos de Estados Unidos

Canadá impondrá aranceles de hasta 50 % a unos 700 productos de Estados Unidos

Ottawa responderá desde el 8 de septiembre a los nuevos gravámenes estadounidenses con medidas sobre US$20.000 millones en importaciones y ayudas a empresas y trabajadores.

OTTAWA, CANADÁ — Canadá impondrá desde el 8 de septiembre aranceles de entre el 15 % y el 50 % a unos 700 productos procedentes de Estados Unidos, una respuesta que abarcará US$20.000 millones en importaciones y ampliará la disputa comercial entre los dos países.

El Gobierno canadiense informó que las tasas serán del 15 %, 25 % o 50 %, dependiendo del producto, y que cada una buscará igualar la tarifa estadounidense correspondiente. La medida entrará en vigor a las 12:01 a. m. del 8 de septiembre.

La lista se concentra en sectores como acero, productos lácteos, electrodomésticos, equipos agrícolas, pulpa y papel y productos electrónicos. También aparecen bienes de consumo, entre ellos determinados quesos, cosméticos y preparaciones alimentarias.

El Departamento de Finanzas señaló que las contramedidas abarcarán C$27.600 millones en importaciones estadounidenses, aproximadamente US$20.000 millones, el mismo valor de los productos canadienses alcanzados por la nueva ronda de aranceles de Estados Unidos.

Ottawa adopta una respuesta equivalente a los gravámenes estadounidenses

La decisión canadiense responde a los aranceles del 50 % que Estados Unidos aplicó desde el 22 de agosto sobre C$27.600 millones en productos procedentes de Canadá.

Washington recurrió a la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930 para aplicar parte de sus medidas. La Casa Blanca sostiene que determinadas políticas canadienses discriminan al comercio estadounidense, particularmente en áreas como lácteos, bebidas alcohólicas y vehículos.

Canadá rechaza esa caracterización y sostiene que las nuevas condiciones comerciales propuestas por Washington perjudicarían a sus trabajadores, empresas y sectores estratégicos. El Gobierno de Mark Carney suspendió las negociaciones en lugar de aceptar esos términos y optó por una respuesta que define como equivalente, específica y dirigida.

El ministro de Finanzas y de Ingresos Nacionales, François-Philippe Champagne, afirmó que el objetivo es responder a Estados Unidos mientras se limita, en la medida de lo posible, el impacto de las represalias sobre consumidores y empresas canadienses.

Las nuevas tarifas solo se aplicarán a mercancías consideradas originarias de Estados Unidos conforme a las reglas correspondientes. Los bienes estadounidenses que ya estén en tránsito hacia Canadá cuando entren en vigor las contramedidas quedarán excluidos.

Acero, lácteos y electrónicos figuran entre los sectores afectados

La lista oficial permite dimensionar el alcance de las represalias más allá del acero y el aluminio.

Determinados productos lácteos tendrán gravámenes del 25 % o 50 %. También aparecen cosméticos, perfumes, electrodomésticos, productos electrónicos, equipos agrícolas, productos de pulpa y papel y otras mercancías industriales y de consumo.

La selección refleja una estrategia dirigida a sectores afectados por los aranceles estadounidenses. En lugar de aplicar una tasa única a todas las importaciones, Ottawa estableció tres niveles y vinculó el porcentaje de cada producto con el gravamen correspondiente impuesto por Estados Unidos.

El acero y otros bienes industriales ocupan un lugar especialmente sensible por la integración de las cadenas productivas de ambos países. Canadá ya mantenía contramedidas sobre acero, aluminio y vehículos después de retirar en septiembre de 2025 buena parte de los aranceles de represalia introducidos meses antes.

La nueva ronda revierte parcialmente aquella desescalada y abre otro capítulo en una relación comercial en la que numerosos procesos manufactureros dependen de componentes y materiales que cruzan la frontera.

Canadá destina C$7.500 millones a empresas y trabajadores afectados

Los aranceles no constituyen la única respuesta anunciada por Ottawa.

El Gobierno presentó un paquete de C$7.500 millones en medidas nuevas y ampliadas para empresas y trabajadores expuestos a los efectos de los gravámenes estadounidenses. Según el Departamento de Finanzas, ese monto se suma a casi C$25.000 millones en apoyos proporcionados desde que comenzaron las medidas comerciales de Estados Unidos.

La intervención busca amortiguar problemas de liquidez, respaldar pequeñas y medianas empresas y asistir a trabajadores de sectores vulnerables.

Ese componente resulta relevante porque los aranceles de represalia también pueden generar costos dentro del país que los impone. Los importadores canadienses afectados deberán pagar los nuevos gravámenes, salvo las excepciones aplicables, lo que puede alterar precios, proveedores y decisiones de compra.

El diseño anunciado por Ottawa pretende concentrar la presión sobre mercancías estadounidenses al tiempo que ofrece apoyo financiero a los sectores canadienses expuestos a la disputa.

El 8 de septiembre será el próximo punto de la disputa

La entrada en vigor de los aranceles canadienses está fijada para el 8 de septiembre, poco más de dos semanas después de que los nuevos gravámenes estadounidenses comenzaran a aplicarse.

Hasta entonces, las empresas importadoras deberán determinar cuáles mercancías quedan incluidas en la lista canadiense y qué tasa corresponde a cada clasificación arancelaria.

La Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá deberá publicar detalles adicionales sobre la administración de las medidas.

La magnitud de la respuesta —C$27.600 millones en importaciones y tasas que llegan al 50 %— muestra que Ottawa ha optado por igualar el valor y las tasas de la nueva ofensiva arancelaria estadounidense en vez de absorberla sin represalias. El siguiente punto verificable será el 8 de septiembre, cuando las contramedidas comiencen a cobrarse en la frontera canadiense.

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