Erupción de Anak Krakatau obliga a cerrar aeropuertos y altera miles de vuelos

Erupción de Anak Krakatau obliga a cerrar aeropuertos y altera miles de vuelos

LAMPUNG, INDONESIA — La erupción del volcán Anak Krakatau dispersó ceniza sobre amplias zonas de Indonesia y obligó a cerrar aeropuertos, incluido el principal de Yakarta. Las autoridades mantienen el nivel III de alerta y prohíben acercarse a menos de tres kilómetros del cráter.

La actividad eruptiva del Anak Krakatau, situado en el estrecho de Sunda entre las islas de Java y Sumatra, provocó el domingo 6 de septiembre una amplia alteración del transporte aéreo de Indonesia después de que la ceniza volcánica alcanzara varias regiones y obligara a cerrar temporalmente aeropuertos, incluido Soekarno-Hatta, la principal terminal internacional de Yakarta.

El episodio más intenso había comenzado el viernes 4 de septiembre a las 23:07, hora del oeste de Indonesia (WIB), y se prolongó de forma prácticamente continua durante unas 25 horas, hasta las 00:04 del domingo, según el Centro de Vulcanología y Mitigación de Desastres Geológicos de Indonesia (PVMBG). Aunque esa fase continua terminó, el organismo mantuvo a Anak Krakatau en nivel III, “Siaga” o alerta, el segundo más alto de la escala indonesia.

La actividad no desapareció completamente. La evaluación oficial correspondiente al período del 6 al 7 de septiembre registró nuevas explosiones de tipo estromboliano y tres sismos asociados a erupciones, además de decenas de eventos de baja frecuencia y señales híbridas. La energía sísmica había aumentado el 5 de septiembre y descendió nuevamente durante el día 6, de acuerdo con los registros oficiales.

La ceniza alcanzó el principal aeropuerto de Yakarta

El efecto más visible para la población ocurrió en el sistema aéreo.

La Dirección General de Aviación Civil confirmó que el aeropuerto internacional Soekarno-Hatta fue cerrado temporalmente después de que una prueba para detectar ceniza volcánica realizada entre las 00:35 y 01:05 del domingo diera resultado positivo. Inicialmente, el NOTAM A3341/26 estableció el cierre desde la 01:30 hasta la mañana.

Durante el domingo, otras terminales también cerraron o extendieron sus suspensiones, entre ellas Halim Perdanakusuma, Radin Inten II, Budiarto y Pondok Cabe, mientras las autoridades evaluaban la presencia de partículas volcánicas en Bandung y otros puntos.

A las 10:35 del domingo, el Ministerio de Transporte contabilizaba 373 vuelos afectados únicamente como consecuencia de los cierres registrados hasta ese momento. El balance continuó aumentando a lo largo de la jornada.

Reuters informó posteriormente que los problemas del domingo habían alcanzado a más de 1.500 vuelos y unos 170.000 pasajeros en ocho aeropuertos, antes de que el impacto acumulado aumentara todavía más el lunes por la persistencia de las restricciones y las labores de limpieza.

Las autoridades mantienen una zona de exclusión de tres kilómetros

Pese a que la fase de erupción continua terminó durante la madrugada del domingo, el PVMBG decidió no reducir el nivel de alerta.

La recomendación oficial establece que residentes, visitantes, turistas y escaladores no deben acercarse a menos de tres kilómetros del centro de actividad volcánica. Las autoridades indicaron que la actividad seguía siendo elevada y que nuevas explosiones eran posibles.

El Ministerio de Transporte también mantuvo una política de precaución para la aviación. El ministro Dudy Purwagandhi señaló que los aeropuertos no serían reabiertos mientras las pruebas siguieran detectando ceniza en niveles incompatibles con la operación segura de aeronaves.

La ceniza volcánica representa un riesgo especialmente serio para los aviones porque puede ser aspirada por motores a reacción, derretirse a altas temperaturas y acumularse dentro de componentes críticos. Por eso, incluso cuando la visibilidad parece aceptable desde tierra, la presencia confirmada de partículas puede obligar a cerrar aeropuertos o modificar rutas.

El episodio afectó también escuelas y actividades marítimas

Las consecuencias fueron más allá de la aviación.

Reuters reportó que escuelas de áreas afectadas pasaron temporalmente a modalidades de educación a distancia y que algunas actividades pesqueras fueron interrumpidas debido a la presencia de ceniza. Las autoridades recomendaron el uso de mascarillas y reducir la exposición al aire libre en las zonas afectadas.

Las operaciones de ferry en el estrecho de Sunda continuaron, aunque bajo medidas de precaución. La agencia indonesia de gestión de desastres también recurrió a operaciones de modificación meteorológica destinadas a favorecer lluvias que ayudaran a retirar partículas suspendidas en la atmósfera.

Hasta los reportes disponibles del domingo no se habían informado víctimas mortales ni evacuaciones masivas vinculadas directamente con este episodio eruptivo. Associated Press indicó también que las autoridades no habían reportado daños humanos inmediatos.

No existe una alerta inmediata de tsunami como la de 2018

La actividad de Anak Krakatau genera especial atención debido a su historia.

El volcán se formó dentro de la caldera dejada por la gigantesca erupción de Krakatau de 1883, uno de los desastres volcánicos más conocidos de la historia moderna. Más recientemente, en diciembre de 2018, el colapso parcial de un flanco de Anak Krakatau generó un tsunami en el estrecho de Sunda que causó más de 400 muertes.

Sin embargo, las autoridades indonesias indicaron que el episodio actual no implicaba un riesgo inmediato de tsunami, una diferencia importante frente al desastre de 2018. La amenaza principal identificada durante el fin de semana fue la actividad eruptiva, la caída y dispersión de ceniza y sus efectos sobre la población y el transporte aéreo.

Esto no elimina el riesgo volcánico. El nivel III significa que Anak Krakatau continúa bajo vigilancia reforzada y que las restricciones alrededor del cráter siguen vigentes.

La actividad disminuyó, pero el volcán siguió registrando explosiones

La actualización del lunes 7 de septiembre ofreció una señal parcial de estabilización.

El organismo geológico indonesio informó que la energía de la actividad volcánica había descendido respecto del pico registrado el sábado. Sin embargo, las cámaras y los instrumentos siguieron detectando episodios estrombolianos y actividad sísmica, razón por la cual no se modificó el nivel de alerta.

La combinación de una erupción prolongada, ceniza sobre una de las áreas metropolitanas más transitadas del sudeste asiático y la interrupción de cientos de operaciones aéreas convirtió el episodio en un problema de alcance nacional.

El siguiente indicador será si la actividad sísmica continúa disminuyendo y si el PVMBG considera seguro reducir el nivel III. Para viajeros, el factor más inmediato seguirá siendo la evolución de la nube de ceniza y la reapertura completa de los aeropuertos afectados.

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