El FMI pide a México medidas fiscales adicionales para reducir la deuda pública y proyecta un crecimiento económico de 1,5% en 2026 y 1,8% en 2027.
CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO — El FMI advirtió que México necesita medidas fiscales adicionales para reducir su deuda pública, mientras proyecta que la economía crecerá 1,5% durante 2026 y 1,8% en 2027.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que México necesitará realizar esfuerzos fiscales adicionales para colocar su deuda pública en una trayectoria descendente, pese al proceso de consolidación previsto por las autoridades.
La advertencia forma parte de las conclusiones preliminares del personal técnico del organismo después de la misión correspondiente a la consulta del Artículo IV de 2026.
El diagnóstico combina dos desafíos para la economía mexicana: fortalecer las finanzas públicas y, al mismo tiempo, preservar inversiones capaces de elevar un crecimiento económico que el organismo prevé todavía moderado.
El FMI proyecta que el producto interno bruto (PIB) de México crecerá 1,5% en 2026 y 1,8% en 2027.
Las cifras representan además un cambio respecto a las estimaciones publicadas por el Fondo en julio, cuando esperaba un crecimiento de 1,2% para 2026 y de 1,9% para 2027.
El FMI considera insuficiente la trayectoria de la deuda
El punto central de la evaluación está en las cuentas públicas.
Aunque México ha avanzado en su proceso de consolidación fiscal durante 2026, el personal técnico del FMI considera necesarias medidas adicionales para conseguir una reducción sostenida de la deuda pública.
Las proyecciones presupuestarias mexicanas sitúan la deuda alrededor del 54% del PIB al cierre de 2026 y aproximadamente en 55% durante 2027.
Esa evolución significa que, bajo las previsiones actuales, la deuda no comenzaría a disminuir el próximo año.
Para el FMI, una trayectoria descendente permitiría reconstruir márgenes fiscales y ofrecer al Gobierno una mayor capacidad para responder ante eventuales choques económicos.
El organismo también señaló que el proyecto presupuestario para 2027 contempla una consolidación fiscal más gradual de la anunciada anteriormente.
Más ingresos y mejor priorización del gasto
La respuesta, según la misión del FMI, no debería concentrarse únicamente en recortar inversiones.
Entre las opciones planteadas aparece una mayor movilización de ingresos públicos, acompañada por una mejor priorización del gasto.
El organismo considera importante proteger aquellas inversiones capaces de incrementar la productividad y mejorar las perspectivas económicas de mediano plazo.
También propone una mayor participación del sector privado en determinadas inversiones como una vía para ampliar la infraestructura sin trasladar toda la presión financiera al presupuesto público.
El desafío consiste en equilibrar ambas necesidades: reducir los desequilibrios fiscales sin debilitar los proyectos que pueden contribuir al crecimiento futuro.
México crecería 1,5% este año
La nueva previsión del FMI representa una mejora para 2026 frente a la estimación publicada por el propio organismo durante julio.
Entonces esperaba una expansión de 1,2%. La evaluación de octubre eleva el cálculo hasta 1,5%.
Para 2027 ocurre el movimiento contrario. La estimación pasó de 1,9% en julio a 1,8% en la evaluación más reciente.
El Fondo considera que la actividad económica continuará condicionada por factores externos y por un entorno de incertidumbre.
La evolución de la economía mexicana también está estrechamente relacionada con Estados Unidos debido a la profunda integración comercial y productiva entre ambos países.
Esto hace que cambios en el comercio internacional, la inversión y las condiciones financieras externas puedan tener efectos relevantes sobre las perspectivas mexicanas.
La inflación mantiene cautela sobre las tasas
La política monetaria constituye otro de los puntos destacados por el FMI.
El organismo recomienda mantener una postura moderadamente restrictiva para asegurar que continúe el proceso de desinflación.
La inflación general mexicana se encuentra relativamente cerca del objetivo del Banco de México, pero el comportamiento de la inflación subyacente continúa siendo una fuente de atención.
Los datos disponibles muestran una inflación general anual cercana al 3,26%, mientras la subyacente se ubica alrededor del 3,88%.
La diferencia resulta importante porque la inflación subyacente excluye determinados componentes cuyos precios suelen ser más volátiles y permite observar con mayor claridad las presiones persistentes sobre los precios.
El Banco de México decidió el 24 de septiembre mantener en 6,50% el objetivo para la tasa de interés interbancaria a un día.
El FMI considera que las decisiones monetarias deben continuar evaluando cuidadosamente las presiones inflacionarias y las expectativas sobre el comportamiento futuro de los precios.
Infraestructura y productividad aparecen entre los desafíos
La evaluación no se limita al déficit, la deuda y las tasas de interés.
El FMI identifica también una serie de obstáculos estructurales que pueden limitar el crecimiento económico de México durante los próximos años.
Entre las prioridades mencionadas aparecen cerrar las brechas de infraestructura, disminuir las cargas regulatorias, profundizar la integración comercial y enfrentar problemas relacionados con la seguridad, la corrupción y la informalidad.
Estas áreas son relevantes porque un ajuste fiscal por sí solo no garantiza un mayor crecimiento económico.
Una economía que consiga estabilizar sus finanzas públicas pero mantenga obstáculos persistentes para invertir y aumentar su productividad puede continuar registrando tasas moderadas de expansión.
Por esa razón, el diagnóstico del organismo combina disciplina fiscal con reformas destinadas a elevar la capacidad productiva.
El presupuesto de 2027 será una prueba clave
Las decisiones incluidas en el presupuesto mexicano para 2027 permitirán observar hasta qué punto las autoridades incorporan medidas adicionales para estabilizar la deuda.
El FMI considera que México necesita reconstruir espacio fiscal para disponer de mayor capacidad de respuesta ante futuras crisis o perturbaciones externas.
Una reducción sostenida de la deuda también disminuiría la vulnerabilidad de las cuentas públicas frente a cambios inesperados en las condiciones financieras.
Sin embargo, la estrategia deberá evitar que el ajuste termine reduciendo aquellas inversiones que pueden impulsar la productividad.
Ese equilibrio explica la recomendación del Fondo de combinar mayores ingresos, una revisión de las prioridades de gasto y participación privada en proyectos productivos.
Las conclusiones todavía son preliminares
Existe un matiz institucional importante en la evaluación.
Las recomendaciones divulgadas corresponden al personal técnico de la misión del Artículo IV y constituyen conclusiones preliminares.
La consulta del Artículo IV es el mecanismo mediante el cual el FMI examina periódicamente la situación económica y financiera de sus países miembros.
El proceso continúa posteriormente dentro del organismo antes de llegar a la consideración de su Directorio Ejecutivo.
Por ello, las recomendaciones conocidas hasta ahora deben atribuirse a la misión técnica y no presentarse como una decisión definitiva del Directorio del Fondo.
Aun con esa precisión, el diagnóstico deja claramente planteado el desafío que enfrentará México: conseguir que la deuda deje de crecer mientras intenta acelerar una economía para la que el FMI anticipa una expansión de apenas 1,5% este año y 1,8% en 2027.
Las decisiones fiscales incorporadas al presupuesto de 2027, la evolución de la inflación y el comportamiento de la actividad económica determinarán si esa combinación puede comenzar a modificarse durante los próximos meses.

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