WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS — El Departamento de Estado ajustó temporalmente las entrevistas en embajadas y consulados mientras capacita a funcionarios para evaluar con mayor rigor la situación financiera de los solicitantes.
Estados Unidos puso en pausa temporalmente las citas para visas de inmigrante en sus embajadas y consulados alrededor del mundo mientras desarrolla una capacitación global para funcionarios consulares sobre la aplicación del criterio de “carga pública”, confirmó el Departamento de Estado.
La medida afecta a las entrevistas vinculadas con visas que permiten emigrar permanentemente a Estados Unidos. No debe confundirse con las visas de no inmigrante utilizadas, entre otros fines, para turismo, estudios, negocios o empleos temporales. Reuters informó que el propio Departamento de Estado aclaró posteriormente que la pausa se limita a las citas para visas de inmigrante.
Un portavoz del Departamento de Estado indicó que la capacitación fue puesta en marcha en todas las embajadas y consulados estadounidenses y que las citas serían ajustadas para permitir su ejecución. La agencia no anunció públicamente cuánto duraría la interrupción general.
El objetivo declarado es que los funcionarios consulares puedan evaluar de forma más uniforme y exhaustiva si un solicitante podría convertirse en una “carga pública”, una causal de inadmisibilidad contemplada en la legislación migratoria estadounidense.
La pausa no significa que todas las visas de EE.UU. estén suspendidas
La distinción es relevante para los solicitantes. El anuncio afecta específicamente a las citas de visas de inmigrante, no a todas las categorías de visa estadounidense. Las visas de turismo, estudio y otros viajes temporales pertenecen al sistema de visas de no inmigrante y no forman parte de esta pausa global.
En el procedimiento normal para una visa de inmigrante, el Centro Nacional de Visas programa la entrevista una vez que el expediente cumple los requisitos documentales y existe una visa disponible. El solicitante posteriormente comparece ante un funcionario consular, quien determina su elegibilidad conforme a la legislación estadounidense.
El Departamento de Estado también advierte a los solicitantes que no adopten compromisos financieros irreversibles —como vender propiedades, renunciar a un empleo o comprar viajes no reembolsables— antes de recibir efectivamente la visa.
La evaluación de “carga pública” cobra mayor peso
La capacitación se desarrolla en medio de cambios más amplios en la política migratoria de la administración de Donald Trump.
El Departamento de Estado mantiene un procedimiento que permite a funcionarios consulares exigir, en determinados casos, una garantía financiera conocida como Public Charge Bond a solicitantes de visas de inmigrante considerados susceptibles de ser inadmisibles por razones de carga pública. Esa herramienta funciona actualmente bajo un programa piloto.
En determinadas categorías de inmigración por empleo, las propias instrucciones oficiales ya establecen que durante la entrevista el solicitante debe demostrar que no es probable que se convierta en una carga pública en Estados Unidos.
Una suspensión distinta para 75 países ya fue anulada
La pausa mundial de citas tampoco debe confundirse con otra política adoptada en enero de 2026, cuando el Departamento de Estado suspendió la emisión de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países bajo argumentos relacionados con el posible uso de prestaciones públicas.
Un tribunal federal anuló esa medida el 21 de agosto. Posteriormente, el propio Departamento de Estado actualizó su información oficial para confirmar que, en cumplimiento de la orden judicial, aquella suspensión por nacionalidad dejó de estar vigente.
Entre los países incluidos en aquella política figuraban Brasil, Colombia, Guatemala, Haití, Nicaragua, Rusia y Uruguay, entre otros.
La pausa actual es diferente: se relaciona con la capacitación consular y afecta las citas de visas de inmigrante a escala mundial, independientemente de aquella lista de 75 nacionalidades.
Para quienes ya tenían una entrevista programada, el Departamento de Estado indicó que las embajadas y consulados comunicarán directamente cualquier modificación. Al 5 de septiembre, no había anunciado públicamente una fecha general para normalizar todas las citas afectadas.
