BETHESDA, ESTADOS UNIDOS — El dolor que aparece al coser, bordar o tejer puede relacionarse con la repetición de movimientos, pero no identifica por sí solo una tendinitis. Nervios comprimidos, articulaciones afectadas y alteraciones de las vainas que rodean los tendones pueden producir síntomas parecidos.
Pasar horas sujetando agujas, tensando hilo, haciendo pinza con los dedos o manteniendo la muñeca en una posición determinada puede hacer más evidente un problema que ya existe o irritar los tejidos de la mano y la muñeca. Mayo Clinic señala que incluso actividades como tejer, cuando se realizan con suficiente fuerza y frecuencia, pueden provocar dolor significativo de muñeca.
La localización del dolor y los síntomas que lo acompañan ofrecen pistas importantes. Hormigueo, entumecimiento, rigidez, inflamación, pérdida de fuerza o un dedo que se traba apuntan a mecanismos diferentes y pueden requerir evaluaciones distintas.
Hormigueo y entumecimiento pueden apuntar al túnel carpiano
Cuando además del dolor aparecen hormigueo o adormecimiento, especialmente en el pulgar, índice y dedo medio, una posibilidad es el síndrome del túnel carpiano.
Esta afección se produce cuando el nervio mediano queda comprimido a su paso por un espacio estrecho de la muñeca. También puede provocar debilidad, dificultad para manipular objetos pequeños y la sensación de tener que sacudir la mano para aliviar los síntomas. Es frecuente que las molestias sean inicialmente más notorias durante la noche.
Eso no significa que tejer o coser sean necesariamente la causa directa. Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos señalan que el túnel carpiano suele involucrar una combinación de factores, entre ellos características anatómicas, lesiones, enfermedades como artritis reumatoide o diabetes y condiciones que incrementan la presión dentro del túnel. Los movimientos repetitivos pueden contribuir o agravar los síntomas, pero no siempre explican por sí solos el trastorno.
Dolor junto al pulgar: no todo problema del tendón es “tendinitis”
Si la molestia se concentra en el lado de la muñeca correspondiente al pulgar y empeora al agarrar, pellizcar o girar objetos, puede tratarse de tenosinovitis de De Quervain.
En este caso, el problema afecta las estructuras que permiten deslizar dos tendones del pulgar dentro de su vaina. La repetición de movimientos puede irritar y engrosar esa cubierta, haciendo doloroso el movimiento. Pueden aparecer inflamación, dificultad para mover el pulgar y una sensación de enganche.
La diferencia es relevante: aunque en el lenguaje cotidiano se utilice “tendinitis” para numerosos dolores relacionados con los tendones, no todos corresponden exactamente a una inflamación aislada del tendón.
Un dedo que se traba puede ser “dedo en gatillo”
Otra afección relacionada con las estructuras tendinosas es el dedo en gatillo, también denominado tenosinovitis estenosante.
En lugar de producir únicamente dolor, puede generar rigidez, chasquidos o la sensación de que un dedo queda atrapado al doblarlo o estirarlo. El uso repetitivo de la mano y las actividades que exigen agarrar durante periodos prolongados están entre los factores asociados con mayor riesgo. La diabetes y la artritis reumatoide también aumentan esa probabilidad.
Para alguien que cose o teje, la diferencia práctica es importante: un dedo que hace clic o queda bloqueado no presenta el mismo patrón que un dolor difuso por sobrecarga de la muñeca.
La articulación también puede ser el origen del dolor
No todos los síntomas vienen de tendones o nervios. La osteoartritis puede afectar las articulaciones de las manos, incluidos los extremos de los dedos y la base del pulgar.
Puede causar dolor al utilizar la articulación, rigidez después de un período de reposo, inflamación y pérdida progresiva de movilidad. La edad, lesiones articulares previas y ciertos movimientos repetitivos figuran entre los factores que pueden aumentar el riesgo.
Las enfermedades inflamatorias también pueden involucrar la muñeca. La artritis reumatoide, por ejemplo, puede afectar estas articulaciones y producir dolor e inflamación, por lo que atribuir automáticamente las molestias a una actividad manual podría retrasar la identificación del problema subyacente.
Mayo Clinic menciona además los quistes ganglionares entre otras posibles causas de dolor de muñeca. Estas formaciones de tejidos blandos pueden ser dolorosas y sus molestias pueden cambiar con la actividad.
El patrón de los síntomas importa más que la etiqueta
Un dolor que aparece después de varias horas de trabajo manual puede reflejar simplemente una sobrecarga temporal, pero la persistencia o la aparición de otros síntomas cambia el panorama.
El hormigueo y el entumecimiento sugieren prestar atención a los nervios; el dolor localizado junto al pulgar puede orientar hacia De Quervain; un dedo que se traba hace pensar en dedo en gatillo; y la rigidez o el dolor centrado en las articulaciones puede justificar investigar artritis u otro problema articular.
También conviene buscar evaluación médica cuando el dolor o la inflamación persisten durante varios días, empeoran, interfieren con las actividades habituales o el sueño, o se acompañan de pérdida de fuerza o entumecimiento persistente. Mayo Clinic advierte que retrasar el diagnóstico de algunas afecciones de muñeca puede afectar la recuperación y la movilidad.
El dato clave para quien cose, borda o teje es que “dolor por repetición” describe cuándo aparece la molestia, pero no necesariamente qué estructura está afectada. Identificar si predominan dolor, rigidez, hormigueo, inflamación, debilidad o bloqueos de los dedos permite orientar mejor la evaluación y evitar asumir que todo se trata de tendinitis.