LIV Golf se prepara para una posible bancarrota mientras busca financiación para sobrevivir en 2027

LIV Golf se prepara para una posible bancarrota mientras busca financiación para sobrevivir en 2027

La liga afronta una reestructuración tras el fin del respaldo financiero del fondo soberano saudí PIF y negocia capital para mantener una versión reducida del circuito.

NUEVA JERSEY, ESTADOS UNIDOS — LIV Golf se prepara para una posible solicitud de protección por bancarrota que podría presentarse tan pronto como la próxima semana, mientras intenta asegurar financiación privada para mantener una versión reducida de la liga profesional masculina en 2027.

La posibilidad de una reestructuración judicial marca un giro drástico para un circuito que desde su lanzamiento en 2022 alteró el golf profesional con contratos garantizados y premios multimillonarios financiados principalmente por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF).

El Financial Times informó este lunes que LIV podría acogerse al Capítulo 11 de la legislación estadounidense de bancarrotas tan pronto como la semana del 7 de septiembre. Reuters confirmó la existencia del reporte y señaló que la organización intenta conseguir recursos para una operación reducida el próximo año.

El posible proceso se desarrollaría después de que PIF decidiera no mantener su respaldo financiero más allá de la temporada de 2026. Reuters reportó la semana pasada que LIV había despedido a la mayoría de su personal mientras avanzaba hacia una nueva etapa de la organización.

La dimensión financiera del cambio es considerable. Según Reuters, PIF ha invertido más de US$5.000 millones en LIV desde el nacimiento del circuito.

Documentos financieros anteriores del propio fondo permiten dimensionar además el control saudí sobre el proyecto. Los estados financieros consolidados de PIF correspondientes a 2024 registraban una participación del 97,96% en LIV Golf Investment Ltd, frente al 97,07% consignado para el año anterior.

Jugadores y acreedores entran en la ecuación

Una eventual bancarrota no afectaría únicamente la estructura corporativa.

LIV ha ofrecido a jugadores acuerdos equivalentes a una fracción de los millones de dólares que todavía les corresponderían en pagos garantizados, según la información publicada por Reuters y el Financial Times.

El Financial Times señala que los jugadores podrían enfrentarse a distintas alternativas dentro de la reorganización: aceptar un acuerdo y permanecer vinculados a la futura competición, aceptar un pago y abandonar el proyecto o mantener sus reclamaciones como acreedores no garantizados.

La resolución de esas obligaciones también aparece vinculada a las conversaciones para conseguir nuevo capital.

La firma de inversión BC Partners ha negociado una posible inversión de unos US$300 millones, pero el acuerdo dependería de que se resuelvan los compromisos pendientes con los jugadores y se defina la estructura de la eventual bancarrota, de acuerdo con el Financial Times.

Reuters señala además que PIF podría proporcionar un préstamo de menos de US$100 millones durante el procedimiento, sin asumir nuevos compromisos financieros de largo plazo.

De una expansión global a una operación reducida

La crisis llega pocos meses después de que LIV presentara públicamente una estrategia de expansión.

Para 2026, la competición incluso modificó uno de sus elementos más característicos: abandonó los torneos de 54 hoyos para disputar eventos de cuatro jornadas y 72 hoyos. LIV describió entonces la decisión como una nueva etapa de crecimiento de la liga.

FOX Sports también había anunciado para esta temporada cerca de 300 horas de cobertura en vivo alrededor de una programación inicialmente planteada en 14 eventos internacionales.

La situación cambió durante el año.

Reuters informó que la organización redujo personal y comenzó a preparar una estructura más pequeña para 2027. El proyecto, denominado provisionalmente “LIV 2.0”, dependería de conseguir nuevos inversionistas.

Según el Financial Times, la propuesta actualmente considerada contemplaría alrededor de 10 torneos internacionales, una reducción respecto de la escala planteada anteriormente.

PIF cambia sus prioridades de inversión

El repliegue también coincide con una nueva estrategia del fondo soberano saudí.

PIF aprobó en abril su estrategia para 2026-2030, centrada, entre otros objetivos, en maximizar rendimientos financieros, aumentar la eficiencia de las inversiones y atraer una mayor participación de capital privado.

La decisión de retirar el respaldo futuro a LIV no parece responder a una falta general de recursos del fondo.

PIF informó el 17 de agosto que sus ingresos aumentaron un 9% durante 2025 hasta US$120.000 millones, mientras que la utilidad neta superó los US$17.000 millones y sus activos bajo administración excedieron los US$900.000 millones.

El contraste ayuda a precisar el alcance de la crisis: la posible bancarrota de LIV ocurre mientras su principal financiador mantiene una enorme capacidad financiera, pero adopta una estrategia que enfatiza rentabilidad, eficiencia de las inversiones y participación de capital externo.

LIV y PIF no habían realizado comentarios públicos sobre el reporte de la posible bancarrota al momento de la información publicada este lunes por Reuters.

El siguiente punto decisivo será determinar si LIV consigue cerrar nueva financiación y cómo resuelve las obligaciones pendientes con jugadores y otros acreedores. Si las negociaciones no modifican el escenario actual, el procedimiento de bancarrota podría comenzar durante la semana del 7 de septiembre.

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