El NPS busca determinar el paradero de unas 15 personas; la crecida dañó puentes, cerró senderos y dejó fuera de servicio una tubería clave.
PARQUE NACIONAL DEL GRAN CAÑÓN, ESTADOS UNIDOS — Al menos dos personas murieron tras la inundación repentina que recorrió el sábado 29 de agosto sectores del interior del Gran Cañón, mientras las autoridades intentan establecer el paradero de aproximadamente 15 personas que podrían seguir desaparecidas o sin contabilizar.
El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (NPS) informó el lunes que habían sido recuperados dos cuerpos, de acuerdo con actualizaciones de la agencia recogidas por medios estadounidenses. Una de las víctimas es un hombre de 46 años cuyo cuerpo fue localizado cerca de Crystal Rapids, a lo largo del río Colorado. Las autoridades no habían divulgado su identidad ni la de la segunda persona fallecida.
La cifra de unas 15 personas, sin embargo, debe tratarse como preliminar. El NPS no las ha clasificado a todas formalmente como desaparecidas: el organismo pidió información sobre aproximadamente 15 excursionistas o visitantes que “pueden estar desaparecidos o sin contabilizar” y que pudieron encontrarse en Bright Angel Canyon y Phantom Ranch cuando ocurrió la inundación.
La búsqueda abarca el corredor de Bright Angel Creek, el North Kaibab Trail, Bright Angel Campground, Phantom Ranch y el estrecho sector conocido como “the Box”. El parque solicitó a familiares o conocidos de personas que estuvieron allí el 29 de agosto aportar nombres, planes de viaje, ubicación aproximada y otros datos a su división de investigaciones.
Una advertencia de inundación se emitió mientras la tormenta descargaba sobre la cuenca
Los registros del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) permiten reconstruir parte de la secuencia meteorológica sin depender de relatos secundarios. A las 2:42 p. m. del sábado, hora de Arizona, la oficina del NWS en Flagstaff emitió una advertencia de inundación repentina para la cuenca de Bright Angel Creek situada por debajo de la cicatriz del incendio Dragon Bravo.
En ese momento, el radar estimaba entre 0,25 y 0,50 pulgadas de lluvia y advertía que otro volumen similar todavía podía caer. Una actualización posterior calculó que algunas zonas recibieron entre 0,25 y 0,75 pulgadas —aproximadamente 6 a 19 milímetros— en menos de 30 minutos, mientras ya se observaban inundaciones en Bright Angel Creek y Phantom Ranch.
La topografía del cañón favorece que el agua descienda rápidamente hacia cauces estrechos. El NWS calificó el fenómeno como una inundación repentina potencialmente mortal y reportó fuertes corrientes en la cuenca. No existe base suficiente, a partir de estas fuentes, para atribuir este episodio concreto al cambio climático, por lo que esa relación no se afirma en esta pieza.
La emergencia también dejó al parque con una crisis de agua
La inundación causó daños extensos a la Transcanyon Waterline, la tubería que transporta agua desde el interior del cañón hacia instalaciones del parque. El NPS confirmó el domingo que el sistema había quedado fuera de funcionamiento y que las reservas disponibles eran limitadas.
Como consecuencia, el parque activó restricciones de agua de nivel 4 en el borde sur y suspendió desde este lunes el hospedaje nocturno en establecimientos como El Tovar, Bright Angel Lodge, Maswik Lodge, Phantom Ranch, Yavapai Lodge y Trailer Village. El parque permanece abierto para visitas diurnas, aunque algunos servicios pueden operar con horarios reducidos.
Una actualización del lunes atribuida al NPS situó preliminarmente en alrededor del 40 % la parte de la Transcanyon Waterline dañada o destruida. Esa evaluación puede cambiar a medida que los equipos accedan a más sectores del cañón.
La cifra tiene un antecedente llamativo, aunque no directamente comparable. El propio NPS documenta que una inundación de 1966 destruyó o hizo desaparecer aproximadamente el 40 % del proyecto de tubería que entonces acababa de construirse. En aquella ocasión, el organismo registra unas 15 pulgadas de lluvia durante aproximadamente 55 horas. La coincidencia porcentual no significa que ambos episodios hayan tenido la misma magnitud ni que los tramos afectados sean equivalentes, pero muestra la exposición histórica de esa infraestructura a las crecidas del interior del cañón.
El riesgo meteorológico no ha terminado
Las operaciones de búsqueda se desarrollan mientras persiste el riesgo de nuevas tormentas. El NWS mantenía este lunes una vigilancia de inundaciones para el norte y centro de Arizona hasta la noche, debido a la humedad monzónica, las lluvias previstas y los suelos ya saturados en algunos sectores.
El organismo advirtió de posibles crecidas en arroyos, cauces normalmente secos y cañones estrechos, y recomendó reconsiderar actividades en esos lugares. El pronóstico oficial para el área del Gran Cañón contemplaba nuevas lluvias y tormentas durante el lunes.
Phantom Ranch, Bright Angel Campground y el North Kaibab Trail permanecen entre las zonas afectadas por cierres. La prioridad inmediata sigue siendo localizar a quienes pudieron encontrarse dentro del corredor cuando llegó la crecida y evaluar hasta dónde alcanzaron los daños antes de definir una reapertura.
