El Banco Central ha reducido su previsión de 3,8% a 3,4% durante el año mientras la actividad económica muestra señales de desaceleración.
SAN JOSÉ, COSTA RICA — La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) mantuvo en 3,7% su proyección de crecimiento para Costa Rica durante 2026, una estimación tres décimas superior al 3,4% que actualmente prevé el Banco Central de Costa Rica (BCCR). La diferencia aparece en un momento en que los indicadores mensuales muestran que la economía continúa creciendo, pero a un ritmo menor que al comienzo del año.
La previsión de la Cepal conserva el mismo porcentaje que el organismo había asignado a Costa Rica un año atrás en su Estudio Económico de América Latina y el Caribe de 2025. En contraste, el Banco Central ha reducido dos veces durante 2026 su expectativa para el producto interno bruto.
La comparación no determina cuál institución terminará acertando. Ambas cifras son proyecciones y dependen de supuestos sobre demanda interna, exportaciones, inversión, condiciones financieras y comportamiento de los principales socios comerciales.
El Banco Central pasó de 3,8% a 3,4% en seis meses
La evolución de los pronósticos del BCCR muestra una pérdida gradual de optimismo.
En enero, el Banco Central estimaba que la economía crecería 3,8% en 2026. La institución atribuía la moderación prevista respecto de 2025 a un menor dinamismo de la demanda externa y a la salida de algunas empresas de inversión directa, mientras esperaba que el consumo de los hogares y la inversión sostuvieran la demanda interna.
Tres meses después, el Informe de Política Monetaria de abril recortó la previsión a 3,5%. El Banco explicó entonces que esperaba un menor impulso de la demanda externa debido a una desaceleración de los principales socios comerciales y a un entorno mundial marcado por tensiones geopolíticas.
En julio llegó una segunda reducción, hasta 3,4%. El ajuste fue de una décima respecto de abril y dejó la expectativa del BCCR tres décimas por debajo de la estimación de la Cepal. Para 2027, el Banco Central proyecta actualmente una expansión de 3,5%.
La Cepal, por su parte, sitúa a Costa Rica en 3,7% para 2026 y su actualización regional apunta a un crecimiento de 3,9% para 2027.
El crecimiento mensual bajó hasta 3% en junio
Los datos de actividad disponibles hasta junio ayudan a explicar la cautela creciente del Banco Central.
En enero, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) había aumentado 4,8% interanual, con un crecimiento de 9,8% en los regímenes especiales y de 3,3% en el régimen definitivo.
Para mayo, el crecimiento general había descendido a 3,5%. El BCCR señaló entonces que era el segundo mes consecutivo con una variación inferior a 4% y atribuyó buena parte de la moderación al desempeño de los regímenes especiales, donde se desaceleraron la fabricación de implementos médicos y algunos servicios profesionales y administrativos.
En junio, la variación interanual cayó a 3,0%, 2,2 puntos porcentuales menos que un año antes. Un cambio particularmente relevante fue que el régimen definitivo creció 3,1%, ligeramente por encima del 2,9% registrado por los regímenes especiales.
Las zonas francas habían sido uno de los principales motores de la expansión costarricense durante los últimos años, especialmente por el crecimiento de la manufactura de dispositivos médicos y servicios exportables.
La moderación de ese sector significa que una mayor parte del crecimiento deberá apoyarse en actividades vinculadas con la economía interna si se mantiene la tendencia.
La demanda interna será decisiva para alcanzar cualquiera de las dos previsiones
El Banco Central continúa identificando a la demanda interna como el principal determinante del crecimiento para el horizonte de proyección.
Eso coloca el comportamiento del consumo de los hogares, la inversión y la construcción entre las variables centrales para el cierre de 2026.
Existen señales positivas en algunos sectores. La construcción privada, por ejemplo, registró un crecimiento interanual de 7,7% durante el segundo trimestre, según la encuesta de avance de proyectos publicada por el BCCR.
El Banco también redujo en julio su Tasa de Política Monetaria en 25 puntos base, hasta 3,00% anual, al considerar que existía margen para hacerlo pese a la incertidumbre externa. Un menor costo de referencia puede contribuir gradualmente a condiciones financieras más favorables, aunque su efecto sobre consumo e inversión no es inmediato ni uniforme.
El entorno internacional permanece como una fuente de riesgo. El BCCR ha señalado incertidumbres relacionadas con conflictos geopolíticos, precios internacionales de materias primas, condiciones climáticas y menor crecimiento mundial.
Tres décimas separan ahora a Cepal y BCCR
La diferencia numérica entre las dos previsiones es pequeña en términos absolutos: 0,3 puntos porcentuales.
Sin embargo, el recorrido de cada estimación cuenta una historia distinta. La Cepal mantiene para Costa Rica el 3,7% que ya proyectaba en agosto de 2025, mientras el Banco Central pasó de 3,8% en enero a 3,5% en abril y 3,4% en julio.
Los próximos datos del IMAE permitirán comprobar si la desaceleración observada hasta junio continúa durante el tercer trimestre o si la economía recupera dinamismo.
El resultado final dependerá especialmente de cuánto pueda compensar la demanda interna la moderación de las zonas francas, así como del comportamiento de las exportaciones, la inversión y las condiciones financieras internacionales durante los últimos meses del año.
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