Dos máquinas chinas bajaron de los 9,58 segundos del récord humano durante unos juegos que también buscan demostrar si los robots ya pueden trabajar fuera del laboratorio.
PEKÍN, CHINA — Dos robots humanoides corrieron los 100 metros más rápido que el récord mundial humano de Usain Bolt durante los segundos Juegos Mundiales de Robots Humanoides de Pekín, una demostración que convirtió una prueba deportiva en una vitrina del rápido avance de la robótica china.
Tiangong Ultra, desarrollado por el Beijing Humanoid Robot Innovation Center, completó los 100 metros en 9,39 segundos, mientras que Lightning, de Honor, registró 9,47 segundos, según información reportada por Reuters. Bolt mantiene el récord mundial oficial masculino para humanos con 9,58 segundos desde 2009.
La comparación es llamativa, pero no significa que las máquinas hayan reemplazado a los mejores atletas humanos en condiciones equivalentes. Los robots compiten bajo reglas y características mecánicas propias, y las imágenes de las pruebas muestran además una limitación evidente: correr a gran velocidad no implica todavía controlar con la misma eficacia la desaceleración, el equilibrio y la adaptación al entorno.
De más de 20 segundos a menos de 10 en un año
La magnitud del avance se aprecia al comparar las dos ediciones del evento. Reuters informó que Tiangong Ultra había completado los 100 metros en 21,50 segundos en 2025. Este año registró 9,39.
Eso supone una reducción de 12,11 segundos, equivalente a aproximadamente un 56 % del tiempo empleado el año anterior, cálculo realizado a partir de los tiempos publicados.
La evolución no se limita al sprint. Los organizadores diseñaron la edición de 2026 con 51 eventos, frente a 26 en la primera edición. Hay 666 equipos inscritos y 2.056 robots, según información oficial del Gobierno de Pekín.
El programa combina 30 pruebas competitivas y 21 desafíos basados en escenarios. La competencia se desarrolla del 22 al 26 de agosto en el National Speed Skating Oval de Pekín, conocido como “Ice Ribbon”.
El examen importante empieza después de la línea de meta
La carrera de 100 metros ofrece la imagen más espectacular, pero las pruebas menos vistosas pueden ser tecnológicamente más importantes.
Los robots deben demostrar que pueden manipular objetos, trabajar en fábricas y restaurantes, conectar cables, cargar vehículos eléctricos y desenvolverse en situaciones de emergencia. Reuters señala que más del 40 % de las pruebas requieren funcionamiento completamente autónomo.
Ahí aparece una diferencia fundamental entre velocidad y utilidad.
Un humanoide que corre en línea recta puede optimizar movimientos repetitivos dentro de un entorno controlado. Un robot destinado a una fábrica, hotel o vivienda debe reconocer objetos, calcular posiciones, manipular herramientas y recuperarse cuando algo sale mal.
El Gobierno de Pekín ya había señalado antes de los juegos que la carrera de 100 metros pasaría a utilizar robots completamente autónomos y que los escenarios prácticos incorporarían tareas como doblar ropa, combatir incendios y preparar alimentos.
China convierte la competencia en un laboratorio industrial
El evento también funciona como escaparate de una industria que China considera estratégica.
La edición de 2026 reúne máquinas de 666 equipos y participantes de 16 países. De acuerdo con cifras difundidas antes de la competencia, 641 de esos equipos y 1.975 robots corresponden a participantes chinos vinculados con 157 empresas y 200 universidades o centros de investigación.
La diferencia entre el espectáculo deportivo y el objetivo comercial es importante. Los récords generan atención; las pruebas industriales permiten observar qué tan cerca están estas máquinas de realizar tareas económicamente útiles.
El propio programa evidencia ese cambio: las pruebas basadas en escenarios aumentaron de seis a 21 entre la primera y la segunda edición.
El récord no significa que los robots ya superaron a las personas
Presentar los 9,39 segundos como prueba de superioridad general sería engañoso.
Los humanoides todavía enfrentan problemas de equilibrio, manipulación, percepción y autonomía. Reuters destacó precisamente la contradicción entre máquinas capaces de correr a velocidades extraordinarias y las dificultades que aparecen al pedirles operaciones aparentemente sencillas, como conectar correctamente un cable.
Ese contraste probablemente sea el dato más relevante de los juegos.
El salto tecnológico puede medirse no solo por cuánto tarda un robot en recorrer 100 metros, sino por cuántas tareas diferentes consigue realizar sin intervención humana y cuántas veces logra recuperarse de un error.
Los Juegos Mundiales de Robots Humanoides continuarán en Pekín hasta el 26 de agosto, cuando las pruebas restantes ofrecerán más evidencia sobre esa pregunta.
Más de Leo Vega
Ver todo en esta sección- Cargando historias relacionadas…
