El observatorio despegó desde Florida en un Falcon Heavy e inicia una puesta en servicio de unos tres meses antes de comenzar sus observaciones científicas.
CABO CAÑAVERAL, ESTADOS UNIDOS — El telescopio espacial Nancy Grace Roman de NASA despegó este domingo 30 de agosto desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX, con destino al entorno del punto de Lagrange L2 para iniciar una misión dedicada a estudiar energía oscura, materia oscura y planetas fuera del sistema solar.
NASA confirmó el despegue a las 7:26 a. m. EDT desde el Complejo de Lanzamiento 39A. El Falcon Heavy utilizó sus 27 motores Merlin para elevar el observatorio y colocar su segunda etapa en la trayectoria prevista para la fase inicial de la misión.
El lanzamiento marca el comienzo de una secuencia que todavía incluye varios hitos técnicos antes de que Roman pueda realizar ciencia. El perfil publicado por NASA situó la separación del observatorio de la segunda etapa a los 31 minutos y 31 segundos del despegue. Posteriormente deben ejecutarse despliegues, activaciones, pruebas y calibraciones.
Tres meses de pruebas antes de iniciar la ciencia
La puesta en servicio de Roman se extenderá aproximadamente tres meses. NASA prevé desplegar los paneles solares y el parasol unas cinco horas después del lanzamiento, la antena de alta ganancia alrededor del segundo día y activar progresivamente sus instrumentos durante las semanas siguientes.
El Wide Field Instrument debe encenderse aproximadamente a las tres semanas. Durante los dos primeros meses, los equipos trabajarán además en el alineamiento, enfoque y caracterización de los instrumentos. La finalización de la puesta en servicio y la divulgación de las primeras observaciones científicas están previstas alrededor del tercer mes, siempre sujetas a los resultados de las comprobaciones en órbita.
Roman viajará hacia una amplia órbita alrededor del punto Sol-Tierra L2, situado aproximadamente a un millón de millas —unos 1,6 millones de kilómetros— de la Tierra. Ese entorno también es utilizado por otros observatorios espaciales porque ofrece condiciones favorables para mantener una geometría térmica y de iluminación estable.
Una cámara panorámica para estudiar miles de millones de objetos
Roman utiliza un espejo primario de 2,4 metros, de tamaño comparable al de Hubble, pero su instrumento principal está diseñado para observar una zona del cielo al menos 100 veces más amplia en una sola exposición manteniendo una resolución infrarroja semejante.
Esa combinación permitirá realizar sondeos de grandes regiones del cielo con mucha mayor rapidez. NASA estima que el observatorio podrá medir la luz de alrededor de mil millones de galaxias a lo largo de la misión y producir mapas de gran escala útiles para estudiar cómo se distribuye la materia en el universo y cómo ha evolucionado su expansión.
Uno de los principales objetivos será investigar la energía oscura, nombre dado al fenómeno asociado con la expansión acelerada del universo, y la materia oscura, que no emite luz pero deja señales gravitacionales en galaxias y cúmulos.
Roman también realizará grandes estudios de exoplanetas. En su cobertura de lanzamiento, NASA indicó que los sondeos de la misión podrían descubrir aproximadamente 100.000 nuevos mundos fuera del sistema solar. Esa cifra constituye una proyección científica, no un resultado garantizado.
El observatorio incorpora además un instrumento coronográfico de demostración tecnológica, diseñado para bloquear la luz de estrellas y probar técnicas de observación directa de planetas y discos de material que las rodean.
El lanzamiento ocurrió nueve meses antes del calendario anterior
NASA informó que Roman despegó aproximadamente nueve meses antes del cronograma contractual más conservador que había manejado la misión. Durante 2026, el observatorio completó su integración, traslado a Florida, pruebas finales, carga de combustible, encapsulado e instalación en el Falcon Heavy.
El telescopio tiene una misión primaria prevista de cinco años y fue diseñado para admitir una posible extensión adicional de cinco años.
El próximo período será esencialmente de ingeniería. Hasta que NASA complete los despliegues, active ambos instrumentos, verifique el enfoque y caracterice el comportamiento del observatorio en el espacio, las fechas exactas de las primeras observaciones y el rendimiento definitivo seguirán dependiendo de las pruebas realizadas durante la puesta en servicio.
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