¿Qué quiere decir Trump cuando afirma que Venezuela “le robó” petróleo a EE. UU.?

Donald Trump afirma que Venezuela “robó” petróleo estadounidense; expertos recuerdan la historia de nacionalizaciones y expropiaciones.

 

Donald Trump hablando sobre el petróleo de Venezuela y la relación energética entre Estados Unidos y Caracas

WASHINGTON, Estados Unidos — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insistido en referirse a la industria petrolera venezolana como un recurso “robado” por Caracas a Estados Unidos, en medio de la escalada de tensiones tras una operación militar en Venezuela que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. La retórica sobre la propiedad del petróleo ha generado confusión y debate sobre el trasfondo histórico y legal de esas afirmaciones.

 

¿Qué dijo exactamente Trump sobre el petróleo?

En discursos y conferencias de prensa recientes, Trump ha afirmado que Venezuela “construyó” su industria petrolera con trabajo estadounidense y que el régimen chavista la habría “robado”, al tiempo que ha prometido que, bajo una administración estadounidense en Caracas, compañías petroleras de ese país invertirían para reparar y explotar los campos petroleros.

Esta retórica se ha reforzado con acciones como el bloqueo de petroleros sancionados que llegan o salen de puertos venezolanos, así como la interceptación de buques con crudo venezolano por parte de autoridades estadounidenses.

 

Marco histórico de la industria petrolera venezolana

Para entender la afirmación, es necesario remontarse al desarrollo del sector petrolero en Venezuela. Desde principios del siglo XX, empresas estadounidenses como Standard Oil y otras multinacionales participaron en exploración y explotación de petróleo en el país, especialmente en el área del Lago de Maracaibo. Sin embargo, esos contratos eran concesiones privadas, no propiedad estatal estadounidense.

 

Nacionalización de 1975

En 1975, Venezuela nacionalizó su industria petrolera bajo el presidente Carlos Andrés Pérez, creando Petróleos de Venezuela (PDVSA) como empresa estatal. Esta medida transfirió el control de los recursos al Estado venezolano, aunque compensó a las compañías extranjeras según las leyes y prácticas internacionales de la época.

Expertos señalan que, si bien empresas estadounidenses perdieron ciertos activos ligados a concesiones, no hay evidencia de que Venezuela “robara” petróleo que fuese propiedad directa del Gobierno estadounidense. Las expropiaciones y renegociaciones de contratos fueron parte de una tendencia regional hacia el control estatal de recursos naturales.

 

Argumentos detrás de la afirmación de Trump

La administración Trump sostiene que la industria petrolera venezolana fue desarrollada significativamente con conocimiento, capital y personal estadounidense en etapas tempranas del sector, y que las expropiaciones de décadas pasadas —especialmente a comienzos del siglo XXI durante el mandato de Hugo Chávez— perjudicaron a empresas de EE. UU.

Stephen Miller, asesor de Seguridad Nacional, ha argumentado que Estados Unidos tiene un reclamo histórico sobre activos “robados” en Venezuela, aunque académicos e historiadores cuestionan esa interpretación.

Además, la administración ha vinculado la producción petrolera venezolana y sus ingresos con el financiamiento de actividades ilícitas como el narcotráfico, aunque las pruebas públicas sobre esos vínculos directos son limitadas y objeto de debate internacional.

 

Derecho internacional y propiedad de recursos

De acuerdo con normas internacionales, los recursos naturales de un país son soberanía de ese Estado, independientemente de la participación de empresas extranjeras en su explotación. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y otros instrumentos reconocen el derecho de los Estados a administrar sus recursos naturales dentro de sus territorios sin interferencias externas, siempre que respeten tratados y compensaciones justas. (No hay fuente directa en esta nota, pero es un principio generalmente aceptado en derecho internacional petrolero).

 

Por ello, los expertos coinciden en que el término “robo” usado por Trump es más una expresión política que un término jurídicamente reconocido. La interpretación histórica apunta a desacuerdos sobre compensaciones tras nacionalizaciones, no a un saqueo de propiedad estatal estadounidense.

 

Implicaciones económicas y geopolíticas

Venezuela posee algunas de las reservas de petróleo más grandes del mundo, según estimaciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), lo que convierte al sector en un factor geoestratégico importante para Caracas y sus relaciones internacionales.

La insistencia de Trump en reclamar propiedad sobre estos recursos enmarca parte de su política exterior hacia América Latina, donde ha priorizado el acceso y control de materias primas estratégicas en línea con su doctrina “America First” aplicada a recursos energéticos.

 

Datos relevantes:

  • Venezuela tiene unas de las mayores reservas de petróleo del mundo según la OPEP.
  • La industria petrolera venezolana fue nacionalizada por completo en 1975, creando PDVSA.
  • Empresas estadounidenses han litigado por compensaciones tras expropiaciones, con arbitrajes que reconocieron pagos a favor de empresas como ExxonMobil y ConocoPhillips.

 

Créditos:

Autor/a: Lucas Méndez

Jefa de redacción: María Quesada

Fotografía: Getty Images / Creative Commons


Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente

نموذج الاتصال