¿Quién gobierna ahora Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro?

La Constitución define con precisión quién asume el poder y bajo qué condiciones si el presidente queda temporal o definitivamente fuera del cargo.

 

Imagen contextual sobre el marco constitucional que regula la sucesión presidencial en Venezuela.

Caracas, Venezuela — Ante escenarios de incertidumbre política, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece mecanismos claros para garantizar la continuidad del poder ejecutivo en caso de ausencia temporal o absoluta del presidente. El marco legal vigente, aprobado en 1999 y reformado parcialmente en 2009, delimita funciones, plazos y autoridades competentes, con el objetivo de preservar la estabilidad institucional del país.

 

Qué se considera una ausencia presidencial

La Carta Magna venezolana distingue entre ausencia temporal y ausencia absoluta del presidente. La ausencia temporal puede producirse por motivos de salud, viajes prolongados u otras circunstancias justificadas, siempre que exista autorización de la Asamblea Nacional. En ese caso, el mandatario puede delegar funciones sin perder el cargo.

La ausencia absoluta, en cambio, se configura en situaciones específicas: muerte, renuncia, destitución decretada por el Tribunal Supremo de Justicia, incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica, abandono del cargo o revocatoria popular del mandato.

Cada uno de estos supuestos activa un procedimiento institucional distinto, con consecuencias directas sobre quién ejerce el poder ejecutivo.

 

El rol de la vicepresidencia ejecutiva

Según el artículo 233 de la Constitución, Delcy Rodríguez, como vicepresidenta ejecutiva, es la primera autoridad llamada a asumir la Presidencia de manera temporal si la falta del jefe de Estado ocurre antes de una declaratoria formal de ausencia absoluta.

En el caso de que la ausencia absoluta se produzca durante los primeros cuatro años del período presidencial, la vicepresidencia asume la Presidencia de forma interina y debe convocar elecciones presidenciales en un plazo máximo de 30 días consecutivos. Si la falta ocurre en los dos últimos años del mandato, la vicepresidenta culmina el período constitucional sin necesidad de nuevos comicios.

Este diseño busca evitar vacíos de poder y asegurar una transición reglada, incluso en contextos de alta tensión política.

 

La Fuerza Armada y el principio de obediencia constitucional

La Constitución establece que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana es una institución profesional, sin militancia política y subordinada al poder civil. En este marco, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, no tiene atribuciones constitucionales para asumir funciones presidenciales, pero sí desempeña un papel clave en la preservación del orden interno y la defensa del territorio.

Expertos en derecho constitucional coinciden en que cualquier actuación militar fuera del marco establecido por la Constitución constituiría una ruptura del orden legal. Por ello, la cadena de mando y la lealtad institucional al texto constitucional resultan determinantes en escenarios de crisis.

 

El peso político del oficialismo

Dentro del oficialismo, figuras como Diosdado Cabello, actual ministro de Interior y uno de los dirigentes históricos del chavismo, concentran una influencia política significativa. No obstante, esa gravitación no se traduce automáticamente en un rol constitucional en la sucesión presidencial.

Cabello no figura en la línea formal de sucesión definida por la Constitución, aunque su posición dentro del partido de gobierno y su control de estructuras políticas y territoriales lo convierten en un actor relevante en cualquier escenario de reconfiguración del poder.

 

La Asamblea Nacional y el control institucional

El Parlamento venezolano cumple un rol clave en la validación de ausencias temporales, la declaratoria de ausencia absoluta y la eventual convocatoria de elecciones presidenciales. Asimismo, el Tribunal Supremo de Justicia interviene cuando existen controversias jurídicas sobre la incapacidad o el abandono del cargo.

Este entramado institucional está diseñado para que ninguna autoridad concentre decisiones unilaterales en momentos críticos, al menos desde el punto de vista normativo.

 

Un marco legal puesto a prueba

Aunque el texto constitucional define procedimientos claros, analistas señalan que su aplicación efectiva depende del equilibrio real entre poderes, la independencia institucional y el contexto político. En escenarios de alta polarización, la interpretación de la Constitución suele convertirse en un terreno de disputa.

Sin embargo, desde una perspectiva estrictamente legal, la sucesión presidencial en Venezuela no es discrecional: está regulada con plazos, autoridades específicas y mecanismos de control que, en teoría, buscan garantizar continuidad y legitimidad democrática.

 

Datos relevantes:

  • La Constitución venezolana fue aprobada por referéndum en 1999 — Consejo Nacional Electoral
  • El artículo 233 regula las ausencias presidenciales — Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
  • El plazo máximo para convocar elecciones es de 30 días — Texto constitucional vigente

 

Créditos:

Autor/a: Ana Torres

Jefa de redacción: María Quesada

Fotografía: Creative Commons


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