Desde 2026, el uniforme escolar en centros públicos
será obligatorio por normativa del MEP, con ajustes por nivel, clima e
identidad cultural.
San José, Costa Rica — A partir
del inicio del curso lectivo 2026, el uso del uniforme escolar dejará de ser
una recomendación y pasará a ser obligatorio en todos los centros
educativos públicos del país. La medida fue establecida por el Ministerio de
Educación Pública (MEP) como parte de una actualización normativa que busca
unificar criterios, reducir desigualdades y brindar mayor claridad a las
comunidades educativas.
El cambio se sustenta en un reglamento aprobado por
el Consejo Superior de Educación a finales de 2023 y publicado oficialmente en La
Gaceta en enero de 2024. Desde entonces, el MEP estableció un período de
transición de dos años para permitir que familias, centros educativos y
proveedores se adaptaran progresivamente. Dicho plazo concluye con el arranque
del curso lectivo 2026.
Un reglamento que moderniza normas vigentes desde
2000
La nueva normativa reemplaza disposiciones que
habían permanecido prácticamente intactas por más de dos décadas. Entre sus
principales objetivos se encuentran la equidad, la inclusión y la
adecuación a las realidades climáticas y sociales del país.
El reglamento introduce mayor flexibilidad en el
uso de prendas, reconoce contextos de vulnerabilidad social y establece
lineamientos claros para evitar interpretaciones dispares entre centros
educativos, una situación que en años anteriores generó confusión y conflictos
con familias.
Así será el uniforme en educación preescolar
En el nivel de educación preescolar, las
niñas y niños deberán utilizar una camiseta celeste de tela deportiva,
combinada con pantaloneta o short-enagua azul oscuro. El calzado
autorizado será tipo tenis.
En zonas de clima frío o durante días de bajas
temperaturas, se permitirá el uso de pantalón largo y suéter deportivo,
priorizando la comodidad y el bienestar del estudiantado, especialmente en
edades tempranas.
Cambios para primaria: funcionalidad y contexto social
Para primaria (I y II ciclos), el uniforme
consistirá en una camisa tipo polo blanca con el escudo del centro educativo,
acompañada de pantalón, enagua o enagua-pantalón azul.
Las medias podrán ser azules o negras,
mientras que el calzado autorizado incluye zapatos negros o tenis en tonos
neutros. Un aspecto relevante es que el reglamento permite expresamente el
uso de botas de hule en comunidades con mayores condiciones de
vulnerabilidad o en zonas rurales donde el clima y el terreno lo requieran.
Secundaria y diversificada: mayor libertad de
elección
En secundaria y educación diversificada, el
reglamento introduce mayor flexibilidad, particularmente para las estudiantes
mujeres, quienes podrán elegir entre falda o pantalón azul.
Los estudiantes hombres deberán vestir pantalón
azul oscuro y camisa celeste. El calzado autorizado incluye zapatos
negros o tenis blancos, negros, grises o azules, siempre que mantengan un
diseño sobrio y acorde con el entorno educativo.
Educación Física y uniforme deportivo
Para las lecciones de Educación Física, se
mantiene el uniforme deportivo propio de cada institución: camiseta y
pantaloneta con los colores representativos del centro educativo. En este
apartado no se introducen cambios sustanciales respecto a lo aplicado en años
anteriores.
Respeto a la identidad cultural indígena
Uno de los puntos más destacados del reglamento es
el reconocimiento explícito de los derechos del estudiantado indígena.
La normativa establece que las personas estudiantes podrán asistir a clases con
su vestimenta tradicional, sin recibir sanciones, incluso si esto
implica ir descalzos o utilizar sandalias, botas de hule u otro calzado no
convencional.
Este enfoque busca garantizar el respeto a la
identidad cultural y a los derechos humanos, alineándose con estándares
nacionales e internacionales en materia de inclusión educativa.
¿Habrá sanciones por incumplimiento?
El reglamento señala que el incumplimiento del
uso del uniforme oficial o institucional puede derivar en medidas
correctivas y rebajos en la nota de conducta, conforme al Reglamento de
Evaluación de los Aprendizajes.
Además, el personal directivo y administrativo que
omita aplicar la normativa podría enfrentar sanciones disciplinarias,
según lo establecido en el régimen del sector público.
Con la entrada en vigencia obligatoria en 2026, el
uniforme escolar vuelve a colocarse en el centro de la agenda educativa
nacional, obligando a miles de familias costarricenses a planificar con
antelación para cumplir con lo dispuesto por el MEP.
Datos relevantes:
- El
reglamento fue aprobado por el Consejo Superior de Educación en 2023 —
Consejo Superior de Educación
- La
normativa fue publicada oficialmente en La Gaceta en enero de 2024
— Imprenta Nacional
- El
período de transición otorgado por el MEP fue de dos años — Ministerio de
Educación Pública
Créditos:
Autor/a: Carolina Vega
Jefa de redacción: María Quesada
Fotografía: Creative Commons
