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Irán condiciona la reapertura de Ormuz mientras un nuevo ataque eleva el riesgo para la navegación

Irán condiciona la reapertura de Ormuz mientras un nuevo ataque eleva el riesgo para la navegación
Imagen principal: Irán condiciona la reapertura de Ormuz mientras un nuevo ataque eleva el riesgo para la navegación

Irán afirmó este martes que el estrecho de Ormuz seguirá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla condiciones asociadas a un acuerdo provisional, mientras un proyectil alcanzó un buque que salía de la estratégica vía marítima, aumentando el riesgo para el comercio energético mundial.

Mapa del estrecho de Ormuz entre Irán y la península arábiga.

TEHERÁN, IRÁN.— Mohammad Baqer Qalibaf, principal negociador iraní, vinculó la reapertura del paso a exigencias que incluyen el levantamiento de restricciones sobre puertos y petróleo iraníes, la liberación de activos congelados y el cese de operaciones militares y amenazas de Estados Unidos. El memorando alcanzado en junio había quedado posteriormente en suspenso.

La crisis adquirió otro componente este martes cuando el centro británico UK Maritime Trade Operations informó que un proyectil impactó contra un barco que abandonaba el estrecho. No existía, en la información disponible al momento de esta verificación, una atribución confirmada de responsabilidad por ese ataque.

Una ruta pequeña con un impacto económico enorme

Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.

Antes de la actual crisis, aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas natural licuado mundial pasaba por ese cuello de botella, de acuerdo con datos citados por Reuters.

Por eso, las restricciones no afectan únicamente a los países involucrados directamente en el conflicto. Un periodo prolongado de inseguridad marítima puede aumentar costos de transporte, seguros y energía incluso para economías alejadas de Oriente Medio.

Diplomacia y riesgo militar avanzan al mismo tiempo

Las negociaciones continúan en un escenario donde cualquier incidente marítimo puede complicar la vía diplomática.

La información disponible muestra dos procesos simultáneos: conversaciones sobre mecanismos para administrar el tránsito y, al mismo tiempo, riesgos físicos para embarcaciones que intentan cruzar.

Ese contraste dificulta prever una normalización rápida.

La clave para los próximos días será saber si Washington y Teherán consiguen acordar condiciones operativas verificables para permitir el tránsito y si los ataques contra embarcaciones cesan.

Hasta entonces, la situación de Ormuz seguirá siendo tanto un problema de seguridad internacional como uno de los principales riesgos para los mercados de energía.

Con información de James Whitmore, corresponsal internacional senior, CR Global News.
Supervisión Editorial: María Quesada, Jefa de Redacción | CR Global News

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