El sospechoso era seguido por agentes que investigaban homicidios recientes; el OIJ deberá determinar ahora su eventual relación con otros casos.
CARTAGO, COSTA RICA — Un hombre se entregó al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) después de permanecer durante varias horas dentro de una vivienda en Aguacaliente de Cartago, donde un agente judicial resultó herido de bala durante un operativo que comenzó cuando investigadores daban seguimiento al sospechoso por pesquisas relacionadas con homicidios recientes en la provincia.La entrega puso fin a la fase de mayor riesgo de una intervención que movilizó unidades del OIJ, Fuerza Pública y otros cuerpos policiales en el proyecto Manuel de Jesús Jiménez. El funcionario herido recibió un disparo en un pie y fue trasladado para recibir atención médica; distintos reportes coinciden en que permanecía estable.
El caso, sin embargo, no terminó con la salida del sospechoso. Los investigadores deberán determinar las circunstancias exactas del ataque contra los agentes, analizar el arma localizada durante las diligencias y establecer qué relación, si alguna, tiene el detenido con los homicidios que motivaron el seguimiento policial.
Agentes investigaban homicidios cuando identificaron al sospechoso
La intervención no comenzó como un incidente aislado dentro de una vivienda.
Michael Soto, director interino del OIJ, explicó que agentes que trabajaban en investigaciones sobre homicidios recientes en Cartago identificaron al hombre durante la tarde del viernes y comenzaron a seguirlo. El sospechoso ingresó posteriormente a una vivienda situada en una alameda del proyecto Manuel de Jesús Jiménez.
Los investigadores establecieron vigilancia alrededor del inmueble. En determinado momento se produjeron múltiples disparos contra una unidad policial y uno de los funcionarios resultó herido en un tobillo, de acuerdo con la reconstrucción ofrecida por Soto.
Una cámara de vigilancia registró parte del ataque. Las imágenes difundidas por medios nacionales muestran a varios agentes cerca de un vehículo del OIJ cuando comienza una ráfaga de disparos y uno de los funcionarios resulta alcanzado. La oficina de prensa del organismo confirmó posteriormente que el agente pertenecía a la delegación de Cartago y que estaba estable.
El incidente provocó el despliegue de unidades especializadas. Reportes de la noche del viernes documentaron la participación del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT), Fuerza Pública, Policía Municipal de Cartago y agentes del OIJ.
Una negociación permitió terminar el operativo sin otra confrontación
El OIJ recurrió a negociación para intentar que el hombre abandonara la vivienda.
Después de varias horas, el sospechoso salió desarmado y quedó bajo custodia de las autoridades. La Nación informó que la entrega se produjo sin resistencia después de la comunicación mantenida por el equipo negociador del OIJ.
La presencia de otras personas dentro del inmueble también quedó bajo investigación.
Los primeros reportes indicaron que una persona había logrado salir y que existía la posibilidad de que otras estuvieran retenidas. Soto señaló posteriormente que había tres hombres más en el lugar y que las autoridades debían determinar si tenían alguna relación con el sospechoso o si permanecieron allí contra su voluntad.
Esa distinción es relevante: con la información pública disponible no corresponde describir de manera definitiva a esas personas como rehenes mientras el OIJ no establezca las circunstancias en las que permanecieron dentro de la propiedad.
Durante las diligencias posteriores, los investigadores localizaron un arma tipo M4, según las declaraciones de Soto. El hallazgo introduce una línea pericial adicional: determinar las características del arma, su condición y su eventual relación con los disparos realizados durante el operativo.
La relación con los homicidios recientes todavía debe demostrarse
El seguimiento policial ocurrió en una semana especialmente violenta para Cartago.
Entre la noche del lunes 17 y la madrugada del martes 18 de agosto, dos ataques en Llanos de Santa Lucía, Paraíso, y El Carmen de Cartago dejaron cuatro personas fallecidas y tres heridas. Los investigadores recuperaron 92 indicios balísticos en la primera escena y otros 48 en la segunda.
Posteriormente, el OIJ indicó que elementos como la forma de ejecución de los ataques, las características de las víctimas y el armamento empleado apuntaban a una posible relación entre esos dos dobles homicidios, dentro de una disputa por territorios vinculada al narcotráfico.
El operativo del viernes se conecta con ese contexto en un punto concreto: los agentes que identificaron al sospechoso estaban investigando homicidios recientes, según Soto. Eso no equivale, sin embargo, a demostrar que el detenido participara en los cuatro asesinatos registrados a comienzos de la semana.
Las fuentes consultadas tampoco permiten atribuirle de manera definitiva el disparo que lesionó al funcionario sin esperar el resultado completo de la investigación y las actuaciones judiciales correspondientes.
El siguiente paso será establecer la situación jurídica del detenido y completar las inspecciones, entrevistas y peritajes derivados del operativo. Entre las cuestiones pendientes figuran el análisis del arma localizada, la reconstrucción de los disparos contra los agentes y cualquier evidencia que permita determinar si el sospechoso está relacionado con homicidios específicos investigados por el OIJ.
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