Rinovirus desplaza a la influenza y lidera las infecciones respiratorias en Costa Rica

Costa Rica enfrenta un cierre de año con alta circulación de rinovirus, presión hospitalaria pediátrica y más de 1,4 millones de infecciones respiratorias registradas.

 

Hospital pediátrico en Costa Rica durante temporada de alta circulación de rinovirus y otras infecciones respiratorias

San José, Costa Rica. Costa Rica atraviesa uno de los escenarios respiratorios más exigentes de la última década, marcado por la circulación dominante del rinovirus y una sostenida presión sobre los hospitales, especialmente pediátricos, según datos oficiales de salud.

 Costa Rica se encamina a cerrar el año con un volumen inusualmente alto de infecciones respiratorias, un fenómeno que ha obligado a las autoridades sanitarias a reforzar la vigilancia epidemiológica y la capacidad de respuesta hospitalaria. A diferencia de otros años, el protagonismo no recae en la influenza ni en el virus respiratorio sincicial (VRS), sino en el rinovirus, patógeno comúnmente asociado al resfriado, pero que este año muestra una circulación sostenida y extendida.

De acuerdo con los registros acumulados del Ministerio de Salud, el país supera ya los 1,45 millones de diagnósticos por infecciones respiratorias agudas, una cifra que coloca al sistema de salud en niveles de atención comparables con los picos más altos de los últimos diez años. La tendencia, lejos de desacelerarse, se mantiene activa en múltiples regiones.

Un cambio en el patrón viral predominante

El comportamiento de los virus respiratorios en 2024 ha mostrado un giro relevante. Mientras que históricamente los mayores picos se asocian al VRS en población infantil y a la influenza en adultos mayores, este año el rinovirus encabeza los reportes de laboratorio en vigilancia nacional.

Especialistas en epidemiología explican que este virus, aunque suele provocar cuadros leves, incrementa su impacto cuando circula de forma masiva, especialmente en niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Su alta transmisibilidad, sumada a la movilidad social y escolar, ha favorecido su expansión sostenida.

Este patrón obliga a replantear la percepción de riesgo sobre virus tradicionalmente considerados “menores”, ya que su carga acumulada puede traducirse en saturación de servicios de salud.

Hospital Nacional de Niños bajo presión constante

Uno de los indicadores más sensibles del escenario actual es la situación del Hospital Nacional de Niños (HNN), principal centro pediátrico del país. Reportes institucionales indican que, hacia finales de noviembre, el hospital operaba por encima de su capacidad instalada, con decenas de menores hospitalizados por cuadros respiratorios de diversa gravedad.

Las infecciones respiratorias agudas y las infecciones respiratorias agudas graves se mantienen en zona de alarma epidemiológica, una condición que refleja no solo el volumen de pacientes, sino también la persistencia de ingresos diarios. Esta presión obliga a redistribuir recursos y a activar protocolos de contingencia internos.

Quiénes y dónde se concentran los casos

Los datos oficiales muestran que la población infantil concentra la mayor carga de infecciones respiratorias leves y moderadas, especialmente en los grupos de 1 a 9 años. En contraste, los cuadros graves afectan con mayor frecuencia a los extremos de la vida: niños pequeños y adultos mayores de 75 años.

Desde el punto de vista territorial, el impacto no es homogéneo. Regiones como Pacífico Central y Chorotega registran altas tasas de infecciones leves, mientras que Brunca y Huetar Norte destacan por una mayor proporción de casos graves. Las autoridades sanitarias vinculan estas diferencias a variables como clima, densidad poblacional, acceso a servicios médicos y patrones laborales.

Influenza y VRS: presentes, pero sin liderar

Aunque la influenza continúa circulando de manera constante, su incidencia se mantiene por debajo de otros virus respiratorios. Un dato relevante es el desplazamiento del grupo etario más afectado, con mayor número de diagnósticos en adultos jóvenes, un comportamiento distinto al observado en temporadas previas.

El VRS, por su parte, sigue presente en población pediátrica, pero sin alcanzar los niveles de predominio que históricamente han caracterizado los picos estacionales más severos.

Contexto y análisis: por qué este escenario importa

El escenario actual pone en evidencia un desafío estructural del sistema de salud: la presión acumulada de virus respiratorios múltiples, incluso aquellos percibidos como leves, puede generar efectos comparables a epidemias más agresivas. La coexistencia de rinovirus, influenza y VRS incrementa la demanda hospitalaria y reduce los márgenes de respuesta.

Con la llegada de la estación seca, período tradicionalmente asociado al aumento de influenza, las autoridades advierten que las próximas semanas serán determinantes para evitar un nuevo pico que complique aún más la atención hospitalaria, especialmente en pediatría.


Datos verificados

  • Más de 1,45 millones de infecciones respiratorias registradas en 2024.
  • Hospital Nacional de Niños operando sobre su capacidad en noviembre.
  • Rinovirus como virus predominante en vigilancia nacional.

Fuentes

  • Ministerio de Salud de Costa Rica — informes epidemiológicos oficiales.
  • Hospital Nacional de Niños — reportes institucionales de ocupación hospitalaria.

Créditos editoriales

Periodista: Lucía Herrera
Sección: Salud
Edición: María Quesada
Medio: Redacción Central

 


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