Unos 155.000 alumnos tuvieron al menos una exención en 2025-2026, mientras la cobertura nacional volvió a bajar para las vacunas escolares analizadas.
ATLANTA, ESTADOS UNIDOS.— La proporción de estudiantes de kínder con una exención de al menos una vacuna requerida para ingresar a la escuela aumentó de 3,6% a 4,2% en Estados Unidos durante el curso 2025-2026, mientras las tasas de cobertura continuaron descendiendo, según los nuevos datos federales.
Los datos del programa de vigilancia escolar de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) muestran que aproximadamente 155.000 alumnos de kínder tenían registrada una exención para una o más vacunas, en un sistema de seguimiento que reúne información proporcionada por las jurisdicciones sobre los requisitos de ingreso escolar.
La cobertura nacional se situó en 92,0% para DTaP, contra difteria, tétanos y tosferina acelular, y en 92,4% tanto para MMR, contra sarampión, paperas y rubéola, como para polio. Reuters informó que la cobertura disminuyó en más de la mitad de los estados para MMR, DTaP, polio y varicela.
El aumento de las exenciones fue más extendido geográficamente: 41 estados y el Distrito de Columbia registraron incrementos y 24 estados superaron una tasa de 5%.
Los resultados prolongan una tendencia observada durante varios ciclos escolares. En 2024-2025, la tasa nacional de exenciones había alcanzado 3,6%, frente a 3,3% el año anterior, con aproximadamente 138.000 alumnos de kínder exentos de una o más vacunas.
Los 155.000 alumnos con exenciones no son equivalentes a los 280.000 sin MMR documentada
Una distinción resulta esencial para interpretar correctamente los nuevos datos.
Los aproximadamente 155.000 alumnos con una exención y los cerca de 280.000 que comenzaron kínder sin documentación de haber completado la serie MMR corresponden a categorías administrativas diferentes. No deben sumarse ni tratarse como grupos independientes sin posible superposición.
Una exención significa que el alumno cuenta con una excepción reconocida bajo las normas aplicables de su jurisdicción. La ausencia de documentación de una serie completa, en cambio, puede abarcar situaciones administrativas diferentes y no demuestra por sí sola que cada niño carezca de toda vacunación contra el sarampión.
El propio sistema de vigilancia tiene limitaciones que deben considerarse. Los requisitos de vacunas y dosis, las fechas de evaluación, los métodos de recopilación, los tipos de exenciones permitidas y las políticas de períodos de gracia o matrícula provisional varían entre jurisdicciones. Además, documentación incompleta o ausente puede producir estimaciones superiores o inferiores a la situación real.
La cifra cercana a 280.000 tampoco apareció por primera vez este año. Para el curso 2023-2024, los CDC ya habían estimado que aproximadamente 280.000 alumnos de kínder —7,3%— no tenían documentación de dos dosis de MMR.
Reuters reportó nuevamente una estimación cercana a 280.000 para 2025-2026. La similitud entre ambas cifras hace especialmente importante identificar el curso escolar al que corresponde cada referencia y no presentarla como un aumento de 280.000 alumnos.
La cobertura nacional puede ocultar concentraciones locales de alumnos susceptibles
Los promedios nacionales y estatales no permiten determinar por sí solos el riesgo de transmisión en una escuela, condado o comunidad concreta.
Los CDC han advertido que la cobertura puede variar considerablemente a escala local y que pueden existir concentraciones de personas no vacunadas incluso dentro de estados que presentan una cobertura general elevada. Esos agrupamientos adquieren especial importancia cuando el sarampión llega a una comunidad.
Esto significa que dos estados —o dos condados— con promedios similares no necesariamente enfrentan el mismo escenario epidemiológico.
Una población susceptible distribuida ampliamente puede producir una dinámica diferente de otra concentrada en escuelas, vecindarios o comunidades específicas. Por ello, los datos nacionales funcionan como indicador de tendencia, pero los análisis de riesgo necesitan información territorial más detallada.
El seguimiento escolar tiene precisamente entre sus objetivos detectar zonas potencialmente vulnerables a brotes por aumentos de exenciones u otras causas de falta de vacunación. Los registros se elaboran mediante la colaboración de programas de inmunización, departamentos educativos y personal escolar.
Las exenciones no médicas explican gran parte del aumento
La tendencia de los últimos años ha estado impulsada principalmente por exenciones no médicas.
En el curso 2024-2025, aproximadamente 138.000 alumnos tenían alguna exención y la mayoría correspondía a motivos no médicos; las exenciones médicas permanecían alrededor del 0,2%.
Las normas, sin embargo, no son iguales en todo Estados Unidos. Cada estado determina sus requisitos de ingreso escolar y qué tipos de exenciones admite, por lo que comparar directamente las tasas estatales requiere considerar las diferencias legales y administrativas.
La posible influencia de esas políticas también ha sido objeto de investigación académica. Un estudio publicado en JAMA Pediatrics que analizó datos de aproximadamente 2,8 millones de estudiantes entre 2011 y 2023 encontró que la eliminación completa de exenciones no médicas estuvo asociada con tasas de vacunación entre 2 y 4 puntos porcentuales mayores frente a estados que no las eliminaron.
El estudio es observacional y esa asociación no demuestra por sí sola que una modificación legal produzca exactamente el mismo efecto en todas las jurisdicciones.
La caída ocurre mientras Estados Unidos enfrenta una fuerte circulación de sarampión
El nuevo informe escolar aparece además durante un período de elevada circulación de sarampión en Estados Unidos.
Reuters informó, con base en los datos de los CDC, 2.566 casos confirmados de sarampión en 2026, una cifra que refuerza la atención sobre las brechas de inmunización.
La coincidencia temporal entre una menor cobertura de vacunación y el aumento de casos no permite atribuir cada infección a una exención escolar concreta. Determinar cómo se produjo un contagio requiere investigación epidemiológica individual y análisis de las cadenas de transmisión.
Sí existe una preocupación poblacional establecida por los organismos de salud pública: cuando el sarampión entra en comunidades con concentraciones de personas no vacunadas, pueden producirse brotes.
Por ello, la cobertura MMR de 92,4% entre los alumnos de kínder constituye un indicador relevante. Está por debajo del objetivo estadounidense de 95% utilizado para el seguimiento de la protección contra el sarampión.
El curso 2026-2027 mostrará si la caída continúa
Los datos del siguiente ciclo escolar permitirán establecer si el descenso de la cobertura y el incremento de las exenciones continúan, se estabilizan o cambian de dirección.
También será necesario seguir las diferencias entre estados. Las cifras nacionales agregadas no sustituyen el análisis de comunidades específicas, particularmente cuando las personas susceptibles se concentran geográficamente.
Los registros escolares tampoco sustituyen la evaluación clínica individual. Las decisiones sobre vacunación y las posibles contraindicaciones médicas deben abordarse con profesionales sanitarios tomando en cuenta las circunstancias de cada persona.
Desde la perspectiva de vigilancia poblacional, el nuevo reporte sí muestra una tendencia definida: Estados Unidos inició el curso 2025-2026 con una proporción menor de alumnos de kínder documentados como vacunados para las vacunas escolares analizadas y con una proporción mayor de estudiantes amparados por exenciones.
Con información del Equipo de Salud de CR Global News. | Publicado: 19 agosto 2026, 7:30 a. m.
Supervisión Editorial: María Quesada | CR Global News
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