Minería ilegal en Crucitas: Gobierno convoca reforma y FA retira 66 mociones

El Gobierno incorporó a sesiones extraordinarias una reforma sobre delitos ambientales, mientras el Frente Amplio retiró 66 mociones al proyecto de minería en Crucitas para facilitar la negociación legislativa.

 

Vista contextual de Crucitas, en Cutris de San Carlos, donde Costa Rica enfrenta actividades de minería ilegal de oro.

SAN JOSÉ, COSTA RICA.— El Poder Ejecutivo incorporó a la agenda de sesiones extraordinarias el expediente 23.952, una reforma dirigida a fortalecer la investigación de delitos ambientales relacionados con estructuras criminales, mientras el Frente Amplio retiró 66 mociones presentadas al proyecto que plantea regular la exploración y explotación de oro en Crucitas.

La convocatoria abrió la posibilidad de que el Plenario continúe con la discusión del expediente ambiental durante el periodo en el que el Gobierno controla las materias que pueden ser conocidas por la Asamblea Legislativa. La medida forma parte de las negociaciones entre el oficialismo y las bancadas opositoras para buscar respuestas a la extracción ilegal de oro en Cutris de San Carlos.

El movimiento no elimina las diferencias políticas alrededor de Crucitas. El Frente Amplio mantiene su oposición al expediente 24.717, que permitiría un esquema especial de exploración y explotación minera, pero aceptó reducir parte de sus mociones después de que el Ejecutivo convocara su propuesta sobre delitos ambientales.

Gobierno incorpora el expediente 23.952 a sesiones extraordinarias

El expediente 23.952, denominado “Reforma a varias leyes para fortalecer la lucha contra el crimen organizado en materia de delitos ambientales”, fue presentado el 21 de septiembre de 2023 por legisladores de la anterior bancada del Frente Amplio.

La ficha legislativa disponible señala que la iniciativa fue dictaminada por la Comisión de Ambiente y que existe una versión actualizada con fecha del 11 de febrero de 2026. Su propósito general es dotar a la Fiscalía Ambiental, al Ministerio Público y a otras autoridades de instrumentos jurídicos para investigar delitos ambientales cuando sean cometidos por redes organizadas.

Su incorporación a sesiones extraordinarias es relevante porque el artículo 118 de la Constitución Política establece que, durante ese periodo, la Asamblea no puede conocer materias distintas de las incluidas en el decreto de convocatoria del Poder Ejecutivo, salvo excepciones constitucionales específicas.

La convocatoria, por sí sola, no significa que la propuesta haya sido aprobada. Permite que el expediente sea discutido, priorizado y sometido a votación, de acuerdo con su etapa procesal y con las decisiones que adopte el Directorio legislativo.

Información divulgada por medios nacionales entre el 15 y el 18 de julio indica que el proyecto ya había completado los dos días de mociones establecidos mediante el artículo 137 del Reglamento legislativo y se encontraba en condiciones de avanzar hacia su discusión en primer debate.

Qué propone la reforma sobre delitos ambientales

La iniciativa nació con el objetivo de modificar varias leyes ambientales que contienen sanciones penales, entre ellas la Ley de Conservación de la Vida Silvestre, la Ley Forestal, la Ley de Pesca y Acuicultura y la Ley de Protección, Conservación y Recuperación de las Poblaciones de Tortugas Marinas.

El planteamiento inicial buscaba elevar determinadas penas cuando las conductas fueran ejecutadas mediante estructuras de delincuencia organizada. La finalidad era que algunos hechos pudieran alcanzar la categoría penal de delito grave y, cuando se cumplieran los demás requisitos legales, fueran investigados mediante los procedimientos aplicables al crimen organizado.

La Procuraduría General de la República explicó en una opinión jurídica de 2024 que la propuesta procuraba habilitar mecanismos de investigación más complejos, como plazos procesales ampliados o intervenciones de comunicaciones autorizadas judicialmente, en casos asociados con organizaciones criminales.

La Procuraduría también advirtió que el aumento generalizado de un 50% en las penas, contenido en una versión inicial, no permitía que todos los delitos incluidos alcanzaran automáticamente el umbral requerido. Algunas conductas tenían sanciones tan bajas que, incluso con el incremento, continuarían por debajo de los cuatro años de prisión.

Esta observación es importante porque la reforma no debe interpretarse como una declaración automática de que todo delito ambiental, toda extracción no autorizada de minerales o toda persona vinculada con esas actividades pertenece al crimen organizado.

Para aplicar esa legislación, las autoridades deberán analizar las circunstancias de cada caso, la existencia de una estructura organizada, la permanencia del grupo, la coordinación entre sus integrantes, la finalidad económica y los demás elementos exigidos por el ordenamiento jurídico.

El alcance jurídico no se limita a la minería ilegal

Aunque la negociación política actual está relacionada con Crucitas, el expediente 23.952 tiene un alcance ambiental más amplio.

Su exposición de motivos menciona la preocupación por redes involucradas en actividades como tala ilegal, tráfico de especies silvestres, pesca ilícita y otras conductas que pueden producir beneficios económicos para estructuras organizadas.

El texto dictaminado también incorporó disposiciones relacionadas con el Código de Minería. Sin embargo, la Procuraduría señaló en noviembre de 2024 que los delitos contenidos en los artículos 139, 140 y 141 de ese código ya contemplaban penas máximas superiores a cuatro años.

Según ese criterio técnico, esos delitos podrían tramitarse bajo las reglas de delincuencia organizada cuando los hechos concretos cumplan las condiciones legales, por lo que la reforma minera incluida en el artículo quinto del texto consultado fue considerada innecesaria.

La valoración de la Procuraduría no es vinculante para los diputados, pero constituye un insumo jurídico que puede utilizarse para revisar la redacción y evitar contradicciones, duplicidades o reformas que no produzcan el efecto esperado.

La versión que finalmente vote el Congreso será determinante para establecer cuáles delitos serán modificados, cómo cambiarán sus penas y en qué supuestos podrán utilizarse los procedimientos especiales de investigación.

Por esa razón, describir el expediente únicamente como un proyecto que “convierte la minería ilegal en crimen organizado” puede resultar impreciso. El objetivo político anunciado es fortalecer la persecución de estructuras criminales, pero su aplicación dependerá del texto aprobado y de la comprobación de los elementos legales en cada investigación.

Frente Amplio retira 66 mociones al proyecto minero de Crucitas

Después de que el Ejecutivo convocara el expediente ambiental, el Frente Amplio anunció el retiro de 66 mociones presentadas al expediente 24.717, relacionado con la exploración y explotación de oro en Crucitas.

Las mociones retiradas formaban parte del segundo día de enmiendas tramitadas mediante el artículo 137. El partido ya había retirado anteriormente otras siete, aunque conservaba centenares de propuestas sujetas a análisis y negociación.

El expediente 24.717 es una iniciativa diferente. Su objetivo es establecer un régimen especial para permitir la exploración y explotación de oro en Cutris, con participación y regulación estatal.

La propuesta fue presentada durante la administración de Rodrigo Chaves y posteriormente mantenida como prioridad por el Gobierno de Laura Fernández. Su discusión ha enfrentado a sectores que consideran necesaria una extracción regulada para recuperar el control del yacimiento y a grupos que advierten sobre sus riesgos ambientales, institucionales y sociales.

El retiro de las 66 mociones no implica que el Frente Amplio respalde el proyecto minero. La bancada comunicó que mantiene sus diferencias, pero continuará participando en las conversaciones destinadas a establecer una ruta legislativa para Crucitas.

El jefe de fracción frenteamplista, José María Villalta, defendió la convocatoria del expediente 23.952 al considerar que permitiría investigar no solo a quienes extraen oro directamente, sino también a posibles financiadores, compradores, proveedores de sustancias y personas que obtienen beneficios dentro de una estructura organizada.

Dos rutas legislativas buscan responder a la crisis de Crucitas

La negociación coloca sobre la mesa dos estrategias distintas, aunque relacionadas.

La primera es de carácter penal e investigativo. Busca ampliar o aclarar las herramientas disponibles para perseguir redes vinculadas con delitos ambientales y seguir la cadena económica de las actividades ilícitas.

La segunda propone una solución productiva y regulatoria: permitir que la extracción del oro sea realizada mediante concesiones, controles públicos, requisitos ambientales y un régimen legal específico para la zona de Cutris.

Los partidarios de una explotación regulada sostienen que el Estado necesita recuperar el control del recurso y desplazar la actividad clandestina. Sus opositores cuestionan que la apertura minera garantice por sí sola la eliminación de las redes ilegales y señalan los riesgos de contaminación, fiscalización insuficiente y afectación de ecosistemas.

La existencia de ambos proyectos refleja que el debate no se limita a decidir si debe aumentar la presencia policial. También comprende preguntas sobre la protección ambiental, la persecución penal, la propiedad del recurso, los ingresos públicos, la reparación de los daños y la participación de las comunidades cercanas.

El acuerdo político alcanzado hasta ahora no resuelve esas diferencias. Lo que permite es continuar negociando sin que la discusión quede paralizada únicamente por el número de mociones pendientes.

Por qué el fortalecimiento penal importa para las autoridades

Los operativos realizados durante los últimos años muestran que la extracción ilegal de oro en Crucitas no consiste exclusivamente en acciones individuales y aisladas.

En octubre de 2024, el Ministerio Público informó sobre 27 personas detenidas en una investigación relacionada con actividades mineras ilegales. La Fiscalía indicó que los sospechosos utilizaban plantas eléctricas, herramientas y equipos destinados a facilitar la extracción.

El Ministerio de Seguridad también ha reportado decomisos de radios de comunicación, combustibles, sedimentos, dinero, mangueras y máquinas utilizadas para procesar material minero. En varios comunicados oficiales, la institución ha relacionado esos equipos con posibles labores de vigilancia, abastecimiento y extracción clandestina.

Estos antecedentes no demuestran que todas las personas detenidas pertenezcan a organizaciones criminales. La responsabilidad penal debe establecerse individualmente y mediante el debido proceso.

Sin embargo, explican por qué las autoridades y los impulsores de la reforma insisten en investigar la cadena completa: financiamiento, transporte de insumos, suministro de combustible, procesamiento, compra del oro, movimientos de dinero y posible comercialización fuera de la zona.

La eficacia de una reforma no dependerá únicamente del aumento de penas. También requerirá recursos para la Fiscalía Ambiental, el Organismo de Investigación Judicial, la Fuerza Pública, la Policía de Fronteras, el Ministerio de Ambiente y las instituciones encargadas de controlar sustancias, maquinaria, movimientos migratorios y operaciones financieras.

Qué permanece pendiente en la negociación legislativa

El primer punto pendiente es la votación del expediente 23.952. Aunque está convocado y listo para continuar su trámite, todavía necesita superar los debates legislativos correspondientes antes de convertirse en ley.

También deberá confirmarse cuál versión será sometida a votación y si el Congreso incorporará ajustes derivados de los criterios técnicos de la Procuraduría, las consultas institucionales y las mociones tramitadas.

El segundo punto es el futuro del expediente 24.717. El retiro de 66 mociones reduce parcialmente la carga de enmiendas, pero no elimina las objeciones del Frente Amplio ni las dudas de otros sectores sobre el modelo de explotación propuesto.

El tercer aspecto será la publicación y revisión del decreto específico mediante el cual el Ejecutivo amplió la convocatoria. Al cierre de esta edición, las informaciones consultadas confirmaban la inclusión del expediente 23.952, pero el número exacto del decreto debe verificarse en el repositorio oficial de convocatorias de la Asamblea Legislativa o en su publicación gubernamental correspondiente.

Los lectores también deberán observar si las bancadas acuerdan plazos para votar la reforma ambiental, si se retiran más mociones al proyecto minero y si el Gobierno presenta cambios para responder a las objeciones ambientales, jurídicas y económicas.

La convocatoria y el retiro de mociones representan un avance en la negociación, pero no constituyen una solución definitiva para Crucitas. El resultado dependerá del contenido final de las leyes, de los controles que se establezcan y de la capacidad institucional para aplicarlas.

 

Por Equipo Político | Supervisión: María Quesada | CRGlobalNews.com | San José | 20 de julio de 2026

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