Autoridades de CDMX advierten que esta modalidad de secuestro virtual usa llamadas simultáneas para presionar a familias.
Ciudad de México, México.— Una llamada de un número desconocido puede convertirse en el inicio de una extorsión. Autoridades de seguridad en la Ciudad de México han alertado sobre la llamada cruzada, una modalidad de secuestro virtual que busca engañar principalmente a menores de edad y a sus familias mediante amenazas falsas, aislamiento y presión psicológica. La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX ha descrito este esquema como una estrategia que aprovecha el miedo y la confusión para obtener dinero sin que necesariamente exista una privación real de la libertad.
El tema ha generado preocupación porque los delincuentes no necesitan estar físicamente cerca de la víctima. Les basta con una llamada telefónica para manipular a un menor, sacarlo de su casa o dejarlo incomunicado, mientras otra persona contacta a sus padres o familiares para hacerles creer que fue secuestrado. En reportes recientes, la Policía Cibernética de la CDMX y medios nacionales han señalado que los niños y adolescentes pueden ser especialmente vulnerables cuando están solos en casa, responden números desconocidos o no cuentan con protocolos familiares de emergencia.
Qué es una llamada cruzada en CDMX
Cómo funciona esta modalidad de secuestro virtual
La llamada cruzada es una forma de extorsión telefónica en la que los delincuentes manipulan simultáneamente a dos partes: a la víctima directa y a sus familiares. Primero convencen a una persona, en muchos casos un menor, de que un familiar está en peligro, tuvo un accidente o está secuestrado. Después le ordenan salir de casa, trasladarse a otro punto o mantenerse en línea sin comunicarse con nadie.
Cuando el menor ya está fuera de su domicilio o incomunicado, los extorsionadores llaman a sus padres y aseguran que lo tienen retenido. La imposibilidad de contactarlo refuerza la mentira y aumenta la presión emocional. De ahí el nombre “llamada cruzada”: los delincuentes cruzan versiones falsas entre la víctima y sus familiares para crear una emergencia aparente.
Por qué se considera una extorsión psicológica
La SSC capitalina ha señalado que este fraude está diseñado para aprovechar el miedo, la urgencia y la falta de verificación. Los delincuentes pueden hacerse pasar por autoridades, trabajadores de empresas o integrantes de grupos criminales, con el objetivo de que la víctima obedezca instrucciones sin pensar con claridad.
El riesgo principal no está solo en el pago de dinero. También está en que un menor salga solo de casa, se traslade a una tienda, parque o punto público, y permanezca incomunicado durante minutos u horas. Ese periodo permite a los extorsionadores presionar a la familia con una historia falsa.
Cómo engañan a los hijos con llamadas cruzadas
El falso accidente o secuestro de mamá o papá
De acuerdo con reportes periodísticos recientes, una de las formas de enganche consiste en decirle al menor que su mamá, papá o algún familiar cercano está secuestrado, herido o en peligro. La llamada busca generar una reacción inmediata: miedo, obediencia y urgencia.
Los delincuentes pueden ordenar al menor que no cuelgue, que no avise a nadie, que salga de casa o que busque dinero. En algunos casos, también pueden dirigirlo a una tienda de conveniencia para realizar depósitos. Mientras tanto, otra llamada va dirigida a los padres para hacerles creer que su hijo fue privado de la libertad.
La instrucción de salir de casa o quedar incomunicado
La Policía Cibernética ha explicado que uno de los objetivos de esta modalidad es sacar a la víctima de su domicilio bajo pretextos falsos. Una vez fuera y sin contacto con su familia, los extorsionadores llaman a los familiares para exigir dinero.
Esta mecánica es especialmente peligrosa porque la familia, al no poder localizar al menor, puede asumir que la amenaza es real. La presión emocional puede llevar a realizar depósitos o transferencias antes de confirmar la situación.
Casos recientes alertan sobre el riesgo para menores
El antecedente de Ecatepec y la alerta regional
Aunque la alerta se ha difundido en la Ciudad de México, también se han documentado casos en el Estado de México. En Ecatepec, un menor de 11 años fue localizado sano después de que desconocidos lo engañaran mediante llamadas simultáneas y lo obligaran a esconderse en un parque mientras exigían dinero a su madre, según reportes de prensa basados en información policial.
El caso muestra cómo la llamada cruzada puede operar sin contacto físico directo entre delincuentes y víctima. La manipulación ocurre por teléfono y se apoya en instrucciones precisas: salir, esconderse, no contestar otras llamadas y mantenerse aislado.
Por qué los menores son más vulnerables
Niños y adolescentes pueden reaccionar con mayor miedo ante amenazas contra sus padres. También pueden desconocer qué hacer ante una llamada de emergencia falsa. Si no existe una palabra clave familiar, una regla clara para colgar o una instrucción de llamar al 911, el menor puede creer que obedecer al delincuente es la única forma de proteger a su familia.
La exposición de datos en redes sociales también aumenta el riesgo. La SSC advierte que publicar números telefónicos, direcciones, rutinas, lugares frecuentes o información familiar puede facilitar que los extorsionadores construyan historias más creíbles.
Señales de alerta de una llamada cruzada
Presión para actuar de inmediato
Una llamada sospechosa suele incluir frases de urgencia: “no cuelgues”, “no le digas a nadie”, “si avisas algo le pasará a tu familia” o “deposita ahora”. Estas instrucciones buscan bloquear la verificación y mantener a la víctima bajo control emocional.
Números desconocidos, amenazas y solicitudes de dinero
Las autoridades recomiendan desconfiar de llamadas de números desconocidos, especialmente si incluyen amenazas, exigencias económicas o solicitudes de datos personales. La SSC ha señalado que ninguna institución oficial solicita información sensible mediante una llamada telefónica.
También debe encenderse la alerta si la persona que llama evita dar información verificable, cambia la historia, presiona para mantener la llamada activa o pide que la víctima se traslade a otro lugar.
Qué hacer si tu hijo recibe una llamada cruzada
Cortar la llamada y verificar directamente
La recomendación principal es cortar la comunicación ante cualquier intento de intimidación y buscar directamente a la persona supuestamente afectada. Si el menor recibe la llamada, debe saber que puede colgar, llamar a sus padres, contactar a un vecino de confianza o pedir ayuda a una autoridad.
En casa, es útil establecer una regla sencilla: ninguna emergencia familiar se atiende siguiendo instrucciones de un desconocido. Antes de salir, depositar dinero o compartir datos, el menor debe verificar con un adulto autorizado.
Usar una palabra clave familiar
La SSC recomienda establecer contraseñas familiares: palabras clave que solo conozcan los integrantes del hogar y que sirvan para confirmar si una emergencia es real.
Esa palabra debe ser fácil de recordar, pero difícil de adivinar. No debe estar relacionada con nombres de mascotas, cumpleaños, escuelas o datos visibles en redes sociales. También conviene actualizarla periódicamente.
Medidas preventivas para padres y madres
Control parental y reglas de llamadas desconocidas
Los controles parentales pueden ayudar a limitar llamadas, supervisar actividad digital y reducir el contacto con desconocidos. Sin embargo, no sustituyen la conversación familiar. Los menores deben saber qué hacer si reciben amenazas, si alguien les pide salir de casa o si les ordenan no avisar a nadie.
Una regla práctica es no responder números desconocidos cuando el menor está solo. Si contesta por error y la llamada se vuelve intimidante, debe colgar inmediatamente y llamar a un contacto seguro.
Privacidad en redes sociales
Las familias deben revisar qué información publican. Fotografías con uniformes escolares, ubicaciones en tiempo real, rutinas, viajes, números telefónicos o nombres de familiares pueden ser usados para construir engaños. La SSC recomienda limitar la información pública en redes y configurar la privacidad de los perfiles.
Dónde reportar una llamada cruzada en CDMX
Canales de emergencia y Policía Cibernética
Si hay una llamada sospechosa, la SSC recomienda reportarla al 911, a la Unidad de Contacto del Secretario, al número de cuadrante o mediante la aplicación Mi Policía. Para dudas, plataformas sospechosas o casos de fraude, la Unidad de Policía Cibernética puede ser contactada al 55 5242 5100, extensión 5086, o mediante el correo policia.cibernetica@ssc.cdmx.gob.mx.
Lo más importante es actuar con calma, cortar la comunicación, verificar la ubicación del familiar y evitar depósitos. La llamada cruzada depende de que la víctima no confirme la información. Una respuesta familiar organizada puede reducir el riesgo.
Qué significa esta alerta para las familias
La llamada cruzada muestra cómo la extorsión telefónica se adapta a los hábitos digitales y familiares. No requiere violencia física directa para generar daño: opera mediante miedo, aislamiento e información personal expuesta.
Para las familias, el mensaje es preventivo. Hablar con los hijos sobre llamadas desconocidas, crear palabras clave, limitar datos en redes sociales y conocer los canales de denuncia puede marcar la diferencia. Las autoridades no han planteado que todos los menores estén en riesgo inmediato, pero sí advierten que esta modalidad puede afectar a quienes no cuentan con protocolos básicos de verificación.
El reto es responder sin pánico. Ante una llamada que mencione secuestros, accidentes o amenazas, la recomendación es no seguir instrucciones del desconocido, no enviar dinero, contactar directamente al familiar y reportar a las autoridades. La prevención, en este caso, empieza antes de que suene el teléfono.
Por: Iván
Ramírez
Periodista especializado en seguridad y ciberseguridad
